El presidente de ASETRA, Ovidio de la Roza, reclama al Principado información sobre plazos y tiempos de la obra mientras se realizan los trabajos
Desde el pasado 1 de junio los vehículos de más de 3.500 kilos de peso no pueden circular por el puente atirantado de Sama, en la AS-117. El Principado está realizando trabajos para garantizar la seguridad de la vía mientras los transportistas exigen que se concluya la obra y se les facilite información.
El presidente de ASETRA Asturias, Ovidio de la Roza, declara que no saben nada y esperan una reunión con el consejero de Movilidad Alejandro Calvo este mes. De La Roza reclama al Principado que le indiquen plazos y tiempos de la obra.
La Consejería de Movilidad del Principado reemplazará los tirantes del puente del Corredor del Nalón en Sama y reforzará la torre del pilono. Para ello se colocará una estructura provisional bajo el tablero del puente que permitirá soportar las cargas mientras los tirantes estén fuera de servicio. Con esa solución el Principado prevé que no será necesario realizar cortes de tráfico.
Los transportistas señalan que el tramo puede evitarse usando el centro del distrito langreano o la “Y” de Bimenes. Sin embargo, eso implica un rodeo, más tiempo y mayor gasto de combustible. De La Roza insiste en que es un tramo de vía muy importante para llegar a El Entrego, Sotrondio o Laviana. Las restricciones no solo afectan a los trailers, sino a todos los servicios de distribución que atienden a una población que ronda los 50.000 habitantes.
Los transportistas exigen saber cómo está la infraestructura y cuándo podrán volver a circular por el puente. Los trabajos ya han comenzado con movimientos de tierra bajo las pilonas y cerca de la antigua línea de ancho métrico Feve de Gijón a Laviana. En la margen derecha del Nalón, a poca distancia del puente viejo de Sama, se están llevando a cabo obras complementarias.
A finales de mayo el Principado inició una profunda revisión del puente que detectó posibles daños en el anclaje de algunos tirantes. Se elaboró un estudio en profundidad y se tomaron medidas para subsanar los problemas “susceptibles de constituir un riesgo”. Para minimizar vibraciones se fresó la capa de rodadura y se prohibió el paso de vehículos pesados.
Una inspección con robots y drones determinó la necesidad de cambiar los tirantes y reforzar las pilonas. Cuando la estructura provisional sujete el tablero, el tráfico pesado podrá circular de nuevo por el viaducto.
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