El vídeo que acompaña a la noticia muestra la discusión entre los máximos responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en medio de la marea humana
Las claves
- Más de 80.000 inmigrantes intentaron entrar en la ciudad.
- El vídeo muestra la discusión entre los máximos responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
- Cientos de personas bordearon el espigón del Tarajal y accedieron a un recinto abierto situado en suelo español junto a la frontera comercial.
- El mando de la Policía Nacional quería hacer retroceder por la fuerza a los inmigrantes y devolverlos en caliente por la frontera.
- La AUGC señaló que había mujeres con niños y que existía un riesgo real de muertes por aplastamiento.
El pasado 30 de julio la falta de efectivos y de instrucciones claras por parte del Ministerio del Interior provocó momentos de tensión entre la Guardia Civil y la Policía Nacional en Ceuta. Ese día más de 80.000 inmigrantes intentaron cruzar la frontera, generando una avalancha que desbordó a los cuerpos policiales.
El vídeo que acompaña a la noticia muestra la discusión entre los máximos responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en medio de la marea humana.
Cientos de personas bordearon el espigón del Tarajal y accedieron a un recinto abierto situado en suelo español junto a la frontera comercial. El mando de la Policía Nacional quería hacer retroceder por la fuerza a los inmigrantes y devolverlos en caliente por la frontera.
La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) señaló que entre los inmovilizados había mujeres con niños y que existía un riesgo real de muertes por aplastamiento. Ante ese peligro, el mando de operaciones de la Guardia Civil ordenó abrir la cancela del recinto, permitiendo la entrada de una auténtica marea humana. Distintas fuentes consultadas por EL ESPAÑOL indican que la orden de abrir la cancela fue impartida por el Gobierno.
El recinto, a 200 metros del espigón del Tarajal, pertenece al área aduanera y antes se utilizaba para inspeccionar camiones de pescado que llegaban desde Marruecos. Según la AUGC, las personas ya habían superado la línea fronteriza, por lo que no cabía aplicar la figura del rechazo prevista en la Ley Orgánica 4/2000. En el interior del recinto la masa creciente trepaba por la cancela y los muros, aumentando la presión humana y el riesgo de aplastamiento.
Gonzalo Sanz, entonces jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno, declaró ante la jueza María Tardón el 1 de octubre que transmitió a Miguel Ángel Pérez Triano los mensajes del CNI alertando sobre el riesgo de una entrada masiva.
La Guardia Civil insiste en que el caos se habría evitado si el Ministerio del Interior hubiera impartido protocolos claros y aumentado el número de efectivos.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció la puesta en marcha de un proyecto para prolongar el espigón del Tarajal, con una primera fase de 15 metros lineales mar adentro y una ampliación futura a 100 metros mediante un dique vertical. La AUGC venía reclamando esa obra desde la tragedia del 6 de febrero de 2014, cuando murieron 15 inmigrantes que intentaban llegar a Ceuta a nado.
Los mandos de las Unidades de Intervención Policial (UIP) explicaron que el dispositivo de la frontera estaba compuesto por seis agentes de la Comisaría de Extranjería y Fronteras. Los antidisturbios desplegados por orden del Interior eran solo 12 efectivos para todo el paso del Tarajal y sus inmediaciones.







