En verano de 2026, el padre acompañó al menor a la sede pública para disculparse mientras la Policía pidió al tribunal su colaboración
Las claves
- El joven utilizó modelos comerciales de IA para abrir una brecha en el portal oficial y robar datos de 5.000 ciudadanos.
- La denuncia a las autoridades es obligatoria y el caso está bajo jurisdicción de menores.
- La Policía no hará públicos los detalles porque el joven colabora y podría seguir colaborando.
- El inspector Javier Izquierdo propone que el chico colabore creando una herramienta de monitorización sin acceder a investigaciones.
- Izquierdo describe a los adolescentes hackers como nativos digitales con acceso a herramientas de IA antes inaccesibles.
Un padre y su hijo de 17 años acudieron a la sede de una empresa pública de un gran municipio español en verano de 2026 para disculparse por una brecha de seguridad que el joven había provocado.
El adolescente había utilizado modelos comerciales de inteligencia artificial para abrir una vulnerabilidad en el portal oficial de la institución y sustraer los datos personales de unos 5.000 ciudadanos. Ante la gravedad del hecho, la denuncia a las autoridades resultó obligatoria y el expediente quedó bajo la jurisdicción de menores.
La Policía Nacional decidió no publicar los detalles del caso porque el menor está colaborando y podría seguir haciéndolo. El inspector Javier Izquierdo, jefe del grupo de investigación de Ciberataques, ha solicitado al tribunal que el chico colabore creando una herramienta de monitorización sin acceder a información de la investigación.
Izquierdo describe a los adolescentes que detienen como “chavales menores” con conocimientos avanzados de ciberseguridad, pese a no haber cursado estudios informáticos. Los jóvenes son “nativos digitales” que ahora disponen de las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial. El inspector jefe advierte que dar IA a estos menores es “como darle una pistola a un mono”.
El comisario Juan Carlos Sancho, jefe de la Brigada Central de Seguridad Informática, señala que la IA facilita el spoofing y otras técnicas de suplantación. El spoofing consiste en suplantar números de teléfono o correos electrónicos de instituciones para enviar falsas notificaciones de transferencia.
Sancho explica que la IA elimina la pista de faltas de ortografía, haciendo los fraudes más convincentes. Los delincuentes compran herramientas y listas de víctimas en plataformas como Amazon y usan IA para lanzar campañas de ciberataques.
En estafas complejas, la IA se emplea para el primer contacto en el llamado “despiece del cerdo”, guiando a víctimas a plataformas falsas de inversión. Posteriormente, estafadores humanos intervienen cuando la víctima ha mordido el anzuelo.
Grupos especializados usan IA para burlar la verificación de identidad online que exige un vídeo con el DNI del usuario. Sancho detalla que se sustituyen caras en los vídeos con IA, manteniendo el mismo entorno visual.
El agujero de seguridad explotado por el menor ya ha sido subsanado, aunque la empresa acreditadora había mostrado relajación.
Cobertura de Capitol






