El instructor del procés en el Supremo deja por escrito que no comparte la sentencia del TC, pero la acata y ratifica el levantamiento de las órdenes de detención
Las claves
- Llarena no es el encargado de aplicar la ley del olvido a Carles Puigdemont; esa competencia corresponde a la Sala de Enjuiciamiento del Supremo.
- La Sala de Enjuiciamiento del Supremo recibirá la próxima semana el sumario concluido por Llarena y decidirá si archiva la causa.
- Llarena ratificó el levantamiento de las órdenes de detención contra Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig.
- La decisión de Llarena se basó en la sentencia del TC que amparó a Dolors Bassa y que es aplicable al resto de los líderes independentistas.
El juez Pablo Llarena, instructor de la causa del procés en el Tribunal Supremo, ha dejado constancia de que discrepa del Tribunal Constitucional, que amparó a los líderes independentistas frente a la negativa del Supremo a amnistiarles la malversación.
En una resolución dejó claro que, aunque no comparte el criterio del alto tribunal, la amnistía debe aplicarse porque el órgano de garantías tiene la última palabra.
Llarena precisó que él no es quien aplicará la ley del olvido a Carles Puigdemont, competencia que corresponde a la Sala de Enjuiciamiento del Supremo. Fuentes jurídicas indican que la Sala recibirá la próxima semana el sumario ya concluido por Llarena y, a partir de ese momento, adoptará la decisión final.
El juez ratificó el levantamiento de las órdenes de detención contra Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, que quedaron anuladas el lunes 19 de octubre. Esta medida se tomó después de que Llarena conociera la sentencia del Tribunal Constitucional que amparó a la exconsellera Dolors Bassa y que, según él, es aplicable al resto de los líderes independentistas.
En el mismo auto, Llarena resolvió el recurso de reforma interpuesto por la acusación popular representada por Vox. Al hacerlo, dejó constancia de su criterio contrario al del Tribunal Constitucional, aunque subrayó que su discrepancia no condiciona el cumplimiento de la resolución.
El auto del lunes todavía es recurrible ante la Sala de lo Penal del Supremo.
Puigdemont ha reiterado que no regresará a España desde Bélgica hasta que el Supremo aplique de forma firme y definitiva la amnistía.
El Supremo, en su auto, sostuvo que la ventaja para los líderes no radica en la recepción de fondos sino en la liberación de una carga económica, al haber trasladado compromisos de gasto al patrimonio público. El Tribunal Constitucional, por su parte, mantuvo que la ley solo exceptúa casos de corrupción ajenos a la preparación del proceso soberanista. La sentencia del TC, de la que fue ponente su presidente, Cándido Conde-Pumpido, apreció la vulneración de tres artículos de la Constitución.
Llarena aún debe concluir el sumario, paso necesario para que la Sala lo archive y deje sin efecto el delito de malversación.
Fuentes
Cobertura de Capitol


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