El plan de atención primaria 2026-2030 pagará aparte la sobredemanda, fuera de la jornada ordinaria, y prevé al menos 644 nuevas plazas estructurales
Las claves
- Sanidade fija un máximo de 30 actos asistenciales diarios en Medicina de Familia y 25 en Pediatría.
- Se crearán agendas específicas de sobredemanda fuera de la jornada ordinaria, de forma voluntaria y remunerada.
- Enfermería, farmacéuticos y personal administrativo tendrán nuevas funciones para descargar a los médicos.
- La unidad técnica de apoyo a Primaria contará con 50 profesionales.
La Xunta ha presentado su plan para reorganizar la atención primaria gallega hasta 2030, que limita las agendas ordinarias, crea circuitos específicos para absorber la sobredemanda y prevé reforzar los equipos con al menos 644 nuevas plazas estructurales. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, explicó que el objetivo es lograr una primaria «más resolutiva, más organizada y más multidisciplinar», con menos carga burocrática y más tiempo clínico para los pacientes.
Sanidade ha fijado un máximo de 30 actos asistenciales diarios en Medicina de Familia y 25 en Pediatría, con una parte flexible que cada profesional podrá organizar coordinándose con la jefatura de servicio. En Medicina de Familia se reservarán 200 minutos para 20 citas a demanda de diez minutos, 90 minutos para actividad programada y diez minutos para recetas. En Pediatría se prevén 14 citas a demanda, cuatro del programa de salud infantil, dos de recetas y 92 minutos para actividad programada. Caamaño ha defendido que las agendas deben dejar de ser una mera «sucesión de citas» y convertirse en una herramienta de organización asistencial.
Para absorber la presión cuando las agendas ordinarias estén completas se crearán agendas específicas de sobredemanda fuera de la jornada ordinaria, de forma voluntaria y con remuneración extraordinaria diferenciada. Podrán asumirlas el propio profesional, otros integrantes del equipo, personal de los PAC o profesionales de otros centros o servicios. El objetivo es que la carga deje de recaer «de manera informal» sobre las agendas ordinarias y pase a un circuito «conocido, planificado y trazable».
El piloto de la nueva organización ya está en marcha en dos centros de salud y se prevé que alcance los 14 centros, dos por área sanitaria. La reforma redistribuye funciones para aprovechar mejor los equipos multidisciplinares y descargar de tareas administrativas a las consultas médicas. Enfermería reforzará la gestión de la demanda, la prevención, la cronicidad y la atención domiciliaria. Los farmacéuticos aumentarán su presencia en el seguimiento farmacoterapéutico. Y el personal administrativo asumirá más protagonismo en la orientación inicial. Caamaño subrayó que no se trata de trasladar carga de un profesional a otro, sino de que cada categoría desarrolle las competencias «para las que está formada».
La unidad técnica de apoyo a Primaria alcanzará los 50 profesionales para asumir tareas técnico-administrativas. El refuerzo de personal incluye 45 nuevas plazas de Medicina de Familia en centros de salud, 18 en PAC, 47 de enfermería, 45 matronas, 28 podólogos, 48 farmacéuticos, 45 fisioterapeutas, 27 trabajadores sociales, ocho dietistas-nutricionistas, diez de odontología, diez de higiene bucodental y otras 100 plazas para los PAC vinculadas a las mañanas de los sábados. La red de Psicología Clínica pasará de 28 a 50 profesionales en 2030. Para 2027 la Xunta ha reservado financiación para 136 plazas, entre ellas 39 de Medicina Familiar y Comunitaria y ocho de Psicología Clínica.
El plan introduce cambios retributivos que tendrán en cuenta factores como el envejecimiento, la dispersión geográfica, la despoblación o la dificultad de cobertura. Caamaño afirmó que «no es igual» atender a una población joven y concentrada que trabajar en territorios dispersos con pacientes más envejecidos o con tratamientos complejos. Como inversiones se destinarán 278 millones a infraestructuras, tecnología y equipamiento, 217,6 millones a la construcción o reforma de centros en 40 localidades y 50 millones a la transformación digital.
El PSdeG cuestionó que la reforma resuelva las demoras actuales y señaló que los 320 millones representan alrededor del 4 % del presupuesto acumulado de Primaria en cuatro años. Julio Torrado calificó el límite de 30 actos diarios como una «milonga» y acusó a la Xunta de pagar más «por hacer el mismo trabajo».
El BNG reprochó que la Xunta presentara como nuevo un modelo que todavía se probará en 14 centros y recordó trabajos anteriores con más de 200 profesionales. Montse Prado calificó la propuesta de «tomadura de pelo» y alertó de que a partir de la cita 31 el paciente podría pasar a «sobredemanda».
Encarna Amigo del PP describió la reforma como «ambiciosa», con «medidas concretas» y respaldo presupuestario, destacando el límite de agendas, la reducción de burocracia y el refuerzo de los equipos multidisciplinares. Amigo valoró las agendas extraordinarias «voluntarias y remuneradas» como una forma de ordenar la presión adicional y subrayó que «cada paciente necesita su tiempo».
Cobertura de Capitol


Comentarios