La portavoz popular en el Ayuntamiento de Bilbao relata cómo frenó a violentos que sabotearon una pantalla del Mundial, mientras el PNV y el Gobierno vasco son señalados por falta de seguridad
La portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Bilbao y secretaria general de los populares en el País Vasco, Esther Martínez, relató cómo se enfrentó, armada solo con un abanico, a un grupo de violentos que intentaron sabotear la pantalla gigante instalada por su partido en el Parque de Doña Casilda para ver la final del Mundial de Fútbol el pasado 14 de julio.
Martínez, que recibió el apoyo de unos 10.000 asistentes según su testimonio, describió la situación como un «golpe de responsabilidad» ante lo que calificó de «totalitarios, fanáticos y delincuentes». «No iban a pasar sin llevarme por delante», declaró. La Ertzaintza intervino tras varios minutos, pero Martínez criticó duramente al Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, liderado por el PNV, por la falta de un dispositivo adecuado a pesar de conocer la concentración de su partido y la autorización otorgada a los contramanifestantes a un kilómetro de distancia.
La dirigente popular vinculó directamente la impunidad de estos actos con la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusó de «intentar corroer el Estado por dentro» y de «polarizar y dividir». Martínez citó declaraciones previas del portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, quien durante la semifinal del Mundial afirmó que no podía apoyar a Francia ni a España porque impedían jugar a la selección vasca, y del alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, que negó la demanda social para instalar la pantalla. El PNV intentó coartar la libertad para ver el partido, aseguró.
El incidente refleja la tensión política en el País Vasco, donde la kale borrosa —violencia callejera vinculada a grupos independentistas— ha sido un problema recurrente. Martínez destacó que, durante el Mundial, jóvenes vascos lucieron camisetas de la selección española con «naturalidad», rompiendo el discurso nacionalista que históricamente ha negado la doble identidad vasca y española. «Ser vasco es nuestra forma de ser españoles», afirmó, subrayando que el sectarismo nacionalista «tiene un corto recorrido».
La portavoz del PP en Bilbao no recibió llamadas de apoyo de políticos del PNV, PSOE o Podemos, aunque sí de «miles de bilbaínos» y votantes de otros partidos que estuvieron presentes en el evento. «Allí había votantes del PNV y del PSOE disfrutando de la selección», relató. Martínez insistió en que su actitud no fue un acto de rebeldía individual, sino el reflejo de una sociedad vasca que, según ella, «ya no se calla» ante la violencia. «, advirtió.
El episodio se enmarca en un contexto de creciente polarización en España, donde el Gobierno central y los partidos nacionalistas vascos y catalanes mantienen tensiones recurrentes. Martínez acusó a Sánchez de «levantar muros» entre los españoles, una estrategia que, a su juicio, «hace daño» y alimenta la división. «Afortunadamente, todavía tenemos contrapoderes democráticos que actúan», concluyó, sin especificar a qué instituciones se refería.
Fuente: The Objective







