Las autoridades migratorias de Estados Unidos usan antiguos expedientes militares venezolanos que custodiaba el Sebin para revisar solicitudes de entrada, incluso de personas que llevan décadas fuera de las Fuerzas Armadas
Las claves
- En el consulado de EE.UU. en Madrid, una funcionaria mostró a un hispanovenezolano de 74 años su antigua ficha de ingreso en las Fuerzas Armadas venezolanas.
- Otras cuatro personas describen autorizaciones de viaje denegadas y preguntas sobre antiguos expedientes personales o militares.
- Según fuentes en Washington, Diosdado Cabello, que controla el Sebin, habría abierto esa vía para mejorar su situación ante la justicia estadounidense.
Estados Unidos tiene ya en su poder documentos que hasta este año custodiaban los servicios de inteligencia venezolanos, entre ellos el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), y los utiliza para examinar las solicitudes de entrada al país, incluso de personas que llevan décadas desvinculadas de las Fuerzas Armadas.
J. P., de 74 años y con doble nacionalidad venezolana y española, vio denegada su solicitud de entrada a EE.UU. a través del ESTA. El motivo indicado fue la «Proclamación presidencial que restringe la entrada a Estados Unidos», en referencia a las restricciones migratorias de la Administración Trump a los ciudadanos de varios países, entre ellos Venezuela.
En el consulado estadounidense de Madrid, una funcionaria le mostró a J. P. una copia escaneada de su antigua ficha de ingreso en las Fuerzas Armadas venezolanas. P. explicó que sirvió en el ejército cuando el reclutamiento era obligatorio, antes de que la Constitución de 1999 lo prohibiera, y que no formó parte del aparato represivo del chavismo. A pesar de la denegación inicial, obtuvo un visado estadounidense con validez de diez años.
Otras cuatro personas describen situaciones similares: autorizaciones de viaje denegadas después de años entrando sin dificultades en Estados Unidos, obstáculos consulares y preguntas sobre antiguos expedientes personales o militares.
Fuentes en Washington indican que la apertura responde a una decisión de Diosdado Cabello para mejorar su posición ante la justicia estadounidense. Cabello está imputado en una causa de narcoterrorismo y en busca y captura, con una recompensa de 25 millones de dólares (22 millones de euros). Controla el Sebin como ministro del Interior y a través de su primo Alexis Rodríguez Cabello, actual director del organismo.
Fuentes de inteligencia estadounidenses lo señalan además como co-conspirador en la nueva causa penal del Distrito Sur de Nueva York por las torturas a ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. Aunque la acusación no lo nombra, esas fuentes lo sitúan detrás de la clave que corresponde a uno de los supuestos responsables.
El general Gustavo González López, antiguo director del Sebin, fue nombrado ministro de Defensa y, según las mismas fuentes, se ha distanciado de Cabello. Ambos buscarían, por separado, mejorar sus situaciones ante la justicia estadounidense y reducir posibles imputaciones.
Valentín Santana, dirigente del colectivo La Piedrita, denunció estar «asediado» mientras se han puesto en marcha operaciones contra la guerrilla colombiana en la frontera venezolana. Según esas fuentes, Cabello había impedido antes esas actuaciones, pero ahora no puede bloquearlas.
El Sebin, que gestionó el Helicoide, se ha convertido en un gran aparato de inteligencia con extensos archivos sobre opositores, funcionarios y militares. Las funciones de represión directa han pasado recientemente a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), a la que la ONU atribuye graves violaciones de derechos humanos.
Según las fuentes consultadas, EE.UU. pretende intervenir progresivamente en la DGCIM, depurar sus mandos y desmantelar los mecanismos de persecución política, en una operación gradual para reducir la capacidad represiva sin provocar una ruptura brusca del aparato de seguridad venezolano.
Cobertura de Capitol
Corrección (23/10/2026): la entradilla recogía lo que dijo un periodista en un programa de televisión y el texto presentaba como acusación de EE.UU. contra Cabello lo que son indicaciones de fuentes de inteligencia estadounidenses.


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