El 20 de octubre, la Administración de los Estados Unidos presentó ante el tribunal federal del Distrito de Columbia una solicitud para revisar la autorización del parque eólico marino New England Wind, que Iberdrola planea construir en la costa de Massachusetts
Las claves
- El escrito pide devolver el expediente al Departamento del Interior para reevaluar la aprobación del proyecto.
- Un alto cargo del Departamento del Interior declaró que autorizar New England Wind fue un error.
- La evaluación ambiental identificó «impactos adversos importantes» que la autorización no justificó adecuadamente.
- El proyecto obtuvo autorización federal en julio de 2024 pero no está incluido en el plan de inversiones actual de Iberdrola en EE. UU.
- La construcción de New England Wind está prevista para el periodo 2032-2035.
El escrito pide que el expediente sea devuelto al Departamento del Interior para que reevalúe la aprobación del plan de construcción y operación del proyecto. Un alto cargo del Departamento del Interior declaró ante el tribunal que «creo que fue un error» autorizar el proyecto bajo la interpretación legal aplicada.
El organismo federal sostiene que la evaluación ambiental identificó «impactos adversos importantes» que la autorización no justificó adecuadamente respecto a las exigencias legales. Asimismo, critica que la antigua Oficina de Gestión de la Energía Oceánica aprobó el proyecto pese a esos impactos.
New England Wind, uno de los grandes parques que Iberdrola proyecta en EE. UU., tiene una primera fase de 791 MW y una inversión prevista de más de 3.000 millones de dólares. Aunque obtuvo autorización federal en julio de 2024, el proyecto no está incluido en el horizonte del actual plan de inversiones de Iberdrola en Estados Unidos. La construcción está prevista para el periodo 2032-2035 y, a diferencia de Vineyard Wind, aún no ha comenzado.
La ofensiva judicial se extiende a Revolution Wind, parque desarrollado por la danesa Orsted y Skyborn Renewables, cuya revisión también fue solicitada la semana pasada. A diferencia de New England Wind, Revolution Wind está prácticamente terminado, lo que incrementa el posible impacto de la revisión.
En diciembre de 2025 la administración Donald Trump había suspendido cinco parques eólicos marinos en la costa este, incluido Vineyard Wind, alegando riesgos de seguridad nacional. Vineyard Wind estaba construido en torno al 95 % y ya suministraba electricidad a la red de Nueva Inglaterra antes de la suspensión. Sus promotores impugnaron la orden el 15 de enero de 2026 y un juez federal la levantó el 27 de enero, permitiendo reanudar las obras.
La demanda llega en plena tensión entre Washington y Madrid. El 14 de octubre la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos propuso tasas de 200.000 dólares por viaje a los buques con bandera española que operen en sus puertos y restringir la entrada de productos españoles como el aceite, los cosméticos y la cerámica. Trump reprocha a España su gasto en defensa y ambos Gobiernos discrepan sobre Israel y Oriente Próximo.
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