La decana del Ilustre Colegio de Procuradores de Valencia, Begoña Mollá, pronunció este sábado su discurso en la Ciudad de la Justicia durante la celebración de los 150 años del colegio
Las claves
- La celebración de los 150 años del Ilustre Colegio de Procuradores de Valencia se convirtió en una enmienda a la totalidad de la reforma judicial.
- Begoña Mollá utilizó su discurso para criticar la ley de medidas en materia de eficiencia del servicio público de justicia.
- Mollá dijo que la norma le había sido impuesta por quien nunca ha pisado un tribunal.
- Ante el presidente del TSJCV Manuel Baeza, Mollá advirtió que celebrar la historia no puede significar guardar silencio.
- Mollá afirmó que la verdadera eficiencia no se proclama en el BOE y que palabras como modernización suenan bien.
En el acto, Mollá cargó contra la ley de medidas en materia de eficiencia del servicio público de justicia, calificándola de impuesta por quien nunca ha pisado un tribunal. Frente al presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, Manuel Baeza, la decana advirtió que celebrar la historia del colegio no puede significar guardar silencio ante la situación de la justicia.
Mollá sostuvo que la verdadera eficiencia no se proclama en el BOE y que términos como modernización y transformación suenan bien pero no garantizan resultados. Aseguró que la reforma debería haber nacido del diálogo, la planificación y la dotación suficiente de medios a todas las comunidades autónomas, escuchando a los profesionales de la justicia. Denunció que con frecuencia se legisla para los profesionales sin escucharlos suficientemente, describiéndolo como un error profundo.
La decana reiteró que no se puede reorganizar la justicia desde un despacho ignorando las dificultades diarias de quienes la hacen funcionar. Añadió que cambiar la denominación de un órgano judicial no elimina los retrasos ni resuelve los problemas que la reforma pretende solucionar. Advertía que bajo el nombre de eficiencia se puede deshumanizar la justicia, invisibilizar a sus profesionales y alejar a los ciudadanos de los tribunales.
Mollá señaló que cuando la justicia llega tarde o se vuelve inaccesible, el perjuicio recae no solo en los profesionales sino también en el ciudadano y la confianza institucional. Indicó que aplicar la reforma resulta más complicado en comunidades con competencias transferidas, como la valenciana, por los presupuestos limitados. Agradeció a la Consellería de Justicia, al TSJCV, a la Secretaría Coordinadora Provincial y a los presidentes de los tribunales de instancia su empeño por conseguir que la reforma funcione.
Mollá denunció la progresiva falta de atención a los profesionales en los juzgados, subrayando que no solicitan privilegios sino una atención elemental. Valoró los esfuerzos de la Consellería y del TSJCV para mejorar la atención presencial y telefónica, pero advirtió que la comunicación no debe convertirse en una carrera de obstáculos. Recalcó que la justicia tiene rostro humano y que detrás de cada expediente hay una persona que espera una respuesta.
Cerró su intervención afirmando que desde Valencia y con dignidad no se resignarán a contemplar en silencio el deterioro de la justicia. Mollá elogió la nueva etapa del Consejo General de Procuradores de España, presidido por Alberto García Barrenechea, y pidió diálogo, cercanía y defensa firme de los intereses profesionales. Agradeció a su antecesor Ricardo Garrido por dar un paso al frente y sacarlos del oscurantismo profesional.
Recordó la lucha de los procuradores mutualistas por una pensión digna, liderada por Ana Pons, Carmen Lis y Moisés Toca. El ICPV, fundado el 9 de octubre de 1876, es el primer colegio de procuradores de la Comunitat Valenciana y uno de los más grandes de España. Mollá recordó a María José Victoria Fuster, primera mujer decana del Colegio entre 1994 y 1996, por abrir la puerta que nunca más volvió a cerrarse.
El acto incluyó homenajes a procuradores con 25 y 50 años de ejercicio, la jura de nuevos colegiados y nombramientos honoríficos al Tribunal de las Aguas de la Vega y al Tribunal del Rollet de Gràcia. Asistieron al evento el fiscal superior José Francisco Ortiz, el secretario autonómico de Justicia José Luis Font Barona y el decano del Colegio de Abogados de Valencia José Soriano, entre otros decanos de procuradores. Mollá concluyó declarando que el Ilustre Colegio de Procuradores de Valencia es y será siempre el mejor colegio de España por su historia, valores y personas.
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