El Centro de Regulación y Control de Adif en Atocha (Madrid) afrontó la caída del sistema automático LZB con órdenes interrumpidas, dudas sobre formularios y consultas cruzadas entre operadores mientras seis trenes permanecían detenidos en Urda.
En esos minutos, el centro autorizó al AVE de Renfe a reanudar la «marcha normal» pese a que, unos kilómetros más adelante, el tren de Iryo seguía detenido. «Maquinista de tren 2080, desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal», le indicó un operador.
Las grabaciones recopiladas suman nueve minutos y 24 segundos y muestran una sucesión de conversaciones entre los trabajadores de Adif y las cabinas de los trenes afectados por la incidencia. El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que el fallo del sistema de supervisión continua de velocidad se produjo hacia las 8.30 horas y afectó a seis convoyes en un tramo de 63 kilómetros.
Los operadores de la sala barajaron distintas opciones antes de dar instrucciones a los maquinistas, tal y como reflejan las expresiones de exasperación recogidas en las conversaciones de la plataforma DaVinci.
Uno de los trabajadores conversó con el maquinista del AVE 2080 tras comunicarle que se había caído la central de Urda y que el convoy contaba con un punto de parada y meta cero.
El operador de Adif pidió paciencia a la cabina mientras valoraba en la sala si convenía o no desconectar el equipo antes de facilitar al conductor la instrucción reglamentaria correspondiente. «Espera, que estamos valorando desconectar o no. Un momentito», le dijo. Cuando empezó a dictarla volvió a interrumpirse («Un momento, que me han dejado el marcador de la hoja») y después repitió tres veces la misma fórmula mientras consultaba cómo proceder.
Las dudas alcanzaban también a la avería. «Espera un momento, que si no nos estamos liando», se escucha en la sala. Otro trabajador aseguró que el problema desaparecería cuando el tren pasara Urda, porque el equipo «conectará otra vez».
Antes, en Capitol
29 de octubre. El vicepresidente andaluz Antonio Sanz tacha de “mezquino” culpar al trabajador de Adif del choque de trenes de Urda. El vicepresidente primero y consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha calificado este jueves de «mezquino» que el Gobierno intente culpar a un trabajador de Adif del choque de trenes de Urda (Toledo), que dejó al menos 68 muertos.
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