El responsable de UGT en Renfe en Cataluña, Francisco Cárdenas, ha asegurado tras el choque de alta velocidad del miércoles en Toledo que el accidente era «teóricamente imposible», ha descartado un fallo de los maquinistas y ha culpado al sistema de seguridad de Adif.
Al menos 68 personas han muerto el miércoles tras la colisión de dos trenes de alta velocidad entre Los Yébenes y Urda en Toledo. El accidente se ha producido poco antes de las nueve de la mañana en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla. Este suceso ha obligado a Adif a suspender la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Un tren de alta velocidad de Renfe ha impactado por detrás contra un convoy de la empresa Iryo que se encontraba detenido en la misma vía. El fuerte impacto ha provocado el descarrilamiento de dos vagones del convoy de Iryo que han acabado cayendo por un terraplén. En los dos trenes implicados viajaban un total de 544 personas repartidas entre 397 pasajeros en el AVE y 147 en el Iryo.
Protección Civil ha advertido de que las cifras de víctimas pueden variar porque todavía hay viajeros que no han podido ser localizados. El representante sindical ha afirmado ante los micrófonos que «no veo que pueda ser un error humano de los maquinistas».
El sindicalista ha detallado que el mecanismo tecnológico avisa al conductor y regula de forma automática la frenada del convoy. Según ha explicado, «yo no puedo indicarle al tren que siga igualmente hacia delante» debido a los sistemas instalados. Cárdenas ha calificado el suceso como «un accidente que teóricamente es imposible» dadas las características técnicas de la infraestructura.
El responsable sindical ha recalcado que los sistemas de frenada necesitan kilómetros para detener las altas velocidades que alcanzan estos trenes. Cárdenas ha sostenido que «nunca deberíamos llegar a chocar con el otro tren» bajo ninguna circunstancia. El representante ha añadido que «incluso con una distracción, el tren te para automáticamente» sin intervención del conductor.
El dirigente de UGT ha indicado que el mecanismo se basa en la velocidad y avisa de los obstáculos situados por delante. Cárdenas ha insistido en que «aunque el maquinista no pueda responder, salta el freno automático» de manera preventiva. Por este motivo, ha considerado que «nunca deberíamos haber llegado a esta situación» tan trágica.
El sindicalista ha sentenciado que «el sistema de Adif ha fallado, no hay más explicación» ante lo ocurrido en Toledo. Aunque ha reconocido que es pronto para sacar conclusiones, ha advertido de que, por el número de víctimas, el accidente puede acabar siendo más grave que el de Adamuz. Ante una avería, ha defendido, lo que toca es «pararlo todo», porque «lo primero es la seguridad».
Corrección (29/10/2026): el titular atribuía la declaración a «UGT en Renfe», como si hablara la empresa; es del responsable de UGT en Renfe en Cataluña, Francisco Cárdenas.


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