La consejera Fátima Matute reprocha al Gobierno central su demora en contactar con las comunidades, comparando el caso con la crisis de Ceuta
La Comunidad de Madrid, a través de su consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha respondido por carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, rechazando implícitamente su oferta de desplegar Unidades de Salud Mental de Emergencia para los afectados por los incendios forestales. Matute denuncia en el escrito que el Ministerio tardó semanas en contactar con las autonomías, ya que la primera comunicación llegó el 11 de agosto, siete días después de que se declarara el nivel operativo cero en la región.
En la misiva, Matute subraya que Madrid activó «todos los recursos necesarios» desde el inicio de la emergencia, incluyendo atención primaria, hospitales y dispositivos de salud pública. La consejera destaca que la región ya presta asistencia psicológica tanto a la población afectada como a los profesionales que participaron en la extinción de los incendios, integrando esta medida en su Plan de Recuperación de la Sierra Oeste. «La protección integral de la salud, tanto física como mental, ha formado parte de nuestra respuesta desde el primer momento», señala el texto.
Fuentes del Gobierno madrileño van más allá y acusan a García de buscar «promocionarse con fines electoralistas» para optar a un puesto en la Organización Mundial de la Salud (OMS). La comparación con la gestión de la crisis migratoria en Ceuta —donde el Ejecutivo central también fue criticado por su tardanza— refuerza el tono de confrontación. Pese a las críticas, Matute cierra la carta aceptando «toda iniciativa o recurso adicional» que mejore la atención sanitaria, aunque insiste en que las medidas propuestas por el Ministerio ya están en marcha en la región.
El desencuentro refleja la tensión habitual entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, en la gestión de emergencias. Mientras el Ministerio de Sanidad justifica su demora en la necesidad de coordinar recursos a nivel estatal, la carta de Matute subraya que las autonomías asumieron la respuesta inicial sin apoyo central. La Sierra Oeste, una de las zonas más afectadas, sigue en fase de reconstrucción, con servicios sanitarios locales como principal soporte.
La polémica se enmarca en un contexto más amplio de disputas competenciales entre administraciones. El Gobierno central, liderado por el PSOE, ha sido cuestionado en otras crisis recientes —como los temporales en Andalucía o las inundaciones en Cataluña— por su lentitud en activar protocolos de emergencia. En este caso, la mención explícita a Ceuta sugiere un patrón de respuesta tardía que la Comunidad de Madrid utiliza para reforzar su discurso de autonomía frente a la intervención estatal.
Fuente: El Debate







