El príncipe heredero saudí, gobernante de facto del país, se reúne con el presidente francés tras desplegar Francia una recepción protocolaria excepcional
El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, inició este lunes su primera gira europea del año con una reunión de alto nivel en París, donde se entrevistó con el presidente francés, Emmanuel Macron, y con el primer ministro, Sébastien Lecornu. El encuentro, celebrado en el Palacio del Elíseo y en el Palacio de los Inválidos, forma parte de una visita en la que Francia ha desplegado un protocolo de máxima relevancia, con alfombra roja incluida, para el gobernante de facto de la monarquía wahabita.
Bin Salmán, quien ejerce el poder efectivo en Arabia Saudí debido a la avanzada edad de su padre, el rey Salmán bin Abdulaziz, llega a Europa en un momento en el que Riad busca reforzar su influencia geopolítica más allá de Oriente Medio. Aunque el texto fuente no detalla los temas concretos abordados, la agenda bilateral suele incluir acuerdos económicos, energéticos y de seguridad, áreas en las que Francia y Arabia Saudí mantienen una colaboración estrecha desde hace décadas. El país galo, uno de los principales proveedores de armamento a Riad, ha sido un aliado estratégico en la región, pese a las críticas internacionales por el historial de derechos humanos del régimen saudí.
La recepción protocolaria en París contrasta con la postura de otros países europeos, como Alemania o Suecia, que han limitado los contactos de alto nivel con el líder saudí tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018, atribuido a agentes cercanos a Bin Salmán. Francia, sin embargo, ha optado por mantener un enfoque pragmático, priorizando sus intereses comerciales y energéticos. En este contexto, la visita podría servir para consolidar proyectos conjuntos en sectores como la energía nuclear, las infraestructuras o la transición verde, ámbitos en los que Arabia Saudí ha invertido miles de millones en los últimos años.
Para Macron, el encuentro representa una oportunidad para reforzar su papel como mediador en conflictos regionales, especialmente en un momento en el que la guerra en Ucrania y la tensión en Oriente Medio han reconfigurado las alianzas internacionales. Bin Salmán, por su parte, busca diversificar sus socios estratégicos más allá de Estados Unidos, con quien las relaciones se han enfriado en los últimos años. La gira europea, que podría incluir paradas en otros países como España o Italia, refleja este esfuerzo por ampliar su red de influencia en un contexto de creciente competencia geopolítica.
La visita también pone de manifiesto las contradicciones de la política exterior europea, dividida entre la defensa de los derechos humanos y la necesidad de asegurar suministros energéticos y acuerdos comerciales. Mientras algunos gobiernos optan por el distanciamiento, otros, como el francés, apuestan por el diálogo directo, incluso con regímenes controvertidos. Este enfoque, sin embargo, no está exento de riesgos, ya que podría generar tensiones con socios europeos que exigen una postura más crítica hacia Riad.
Fuente: ABC (Internacional)






