La Diputación Permanente del Congreso rechazó adelantar la intervención del presidente, que PP y socios del Gobierno exigían esta semana
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá el próximo 3 de septiembre en el pleno del Congreso para explicar la crisis migratoria en Ceuta, después de que la Junta de Portavoces descartara adelantar su intervención a esta semana, como reclamaban el PP y los socios de coalición del PSOE.
La decisión se tomó tras una sesión de la Diputación Permanente del Congreso, presidida por Francina Armengol, donde la oposición —encabezada por el PP— solicitó que Sánchez acudiera antes del inicio del periodo ordinario de sesiones. Sumar, socio del Gobierno, respaldó la petición y acusó a los socialistas de retrasar la comparecencia, con críticas como las del diputado de Compromís Alberto Ibáñez, quien llegó a hablar de un «síndrome de Estocolmo» con Marruecos. Fuentes del PP aseguraron que la votación para adelantar la comparecencia «la tenía perdida» el Ejecutivo, lo que llevó a Moncloa a proponer primero el 9 de septiembre y, finalmente, el 3.
La portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, denunció que varios grupos estaban dispuestos a apoyar la petición de comparecencia inmediata, lo que obligó al Gobierno a modificar su calendario. Además del PP y Sumar, otros partidos como Podemos y formaciones nacionalistas —PNV, Junts y ERC— mostraron su descontento. El PNV, en particular, consideró «lógico» que Sánchez compareciera antes que los ministros, cuyas intervenciones en comisiones ya están convocadas para esta semana, como la de Margarita Robles en Defensa.
La Diputación Permanente, órgano que actúa durante los periodos de receso parlamentario, tiene competencias para convocar plenos extraordinarios, pero requiere el apoyo de la mayoría de sus miembros. En este caso, la votación no prosperó, lo que dejó la comparecencia de Sánchez dentro del calendario ordinario. La crisis en Ceuta, desencadenada por la llegada masiva de migrantes a finales de julio, ha pensionado la relación entre el Gobierno y la oposición, que exige explicaciones sobre la gestión de la frontera y la coordinación con Marruecos.
La comparecencia del 3 de septiembre será la primera oportunidad de Sánchez para responder públicamente a las críticas, en un contexto marcado por las diferencias internas en la coalición y la presión de los partidos independentistas, que han condicionado su apoyo al Gobierno en otras votaciones clave. El PP, por su parte, mantiene su estrategia de exigir responsabilidades políticas, mientras que Sumar y Podemos han endurecido su discurso contra la gestión socialista, acusándola de falta de transparencia.
Fuente: El Periódico (se abre en otra pestaña)







