Actualización (05 de octubre a las 17:59): La Diputación Permanente sustituye al Pleno tras la disolución de las Cortes y el decreto principal saldría adelante por 35 votos a 34
El Gobierno volverá a aprobar el martes, en el Consejo de Ministros, dos reales decretos ley sobre vivienda. El Congreso los rechazó el pasado viernes.
El primer texto extiende la protección contra desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional hasta 2030. El segundo, impulsado por Sumar, prorroga de forma forzosa los alquileres hasta 2028 y convierte en indefinidos los contratos de arrendamiento.
El papel de la Diputación Permanente
Tras la disolución de las Cortes anunciada por Pedro Sánchez, la Diputación Permanente sustituye al Pleno. Este órgano asume la convalidación de los decretos.
La Diputación Permanente cuenta con 68 miembros más la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Su reparto refleja la proporción de los grupos, aunque los redondeos favorecen a los grandes.
El PP dispone de 27 diputados, el PSOE 25, Vox y Sumar seis cada uno, y el Grupo Mixto un asiento ocupado por Ione Belarra (Podemos). Junts, ERC, EH Bildu y el PNV cuentan con un representante cada uno; UPN queda fuera.
Con esa configuración, el decreto principal podría salir aprobado por 35 votos a 34 si se repiten los apoyos del viernes.
Posición del PNV y riesgos políticos
El PNV no comparte el segundo decreto, que convierte en indefinidos los contratos de alquiler. Sin su voto, volvería a decaer.
El partido no ha descartado apoyar el primer decreto, según la fuente, aunque duda de que resuelva el problema de la vivienda.
El EBB, que ha recibido la llamada de Moncloa para solicitar su respaldo, analizará el asunto en su reunión de esta tarde y ha indicado que la decisión se tomará «cuando se tenga toda la información para ello y tras un análisis en profundidad de la letra pequeña del texto y su tramitación».
Un cargo afirma que «lo lógico es votar sí a lo que ya votamos sí», mientras otro dirigente señala que la clave está en que la ciudadanía entienda un posible cambio de postura respecto a la semana pasada.
Algunos sectores del electorado conservador del partido se sienten incómodos con el respaldo al decreto, pero el coste político de revertir la votación también se percibe como elevado.
El Gobierno, aunque no está en funciones hasta después de los comicios, mantiene la plena facultad para seguir aprobando decretos, y la estrategia de Moncloa consiste en «resucitar» políticamente las medidas que la Cámara baja tumbó con los votos en contra del PP, Vox y Junts.
Si los decretos se convalidan, la protección contra desahucios se mantendrá hasta 2030 y los alquileres seguirán sujetos a la prórroga forzosa hasta 2028.
Actualización (04 de octubre a las 16:54): El PNV apoya el primer decreto y rechaza el segundo, que decaerá el viernes en el Congreso, mientras Podemos respalda ambos textos
El Gobierno busca la convalidación de dos decretos de vivienda en vigor desde el jueves. Su futuro depende del voto de Junts.
El primer decreto prohíbe temporalmente los desahucios sin alternativa habitacional. También renueva los contratos de alquiler que venzan antes de 2029. El segundo obliga al arrendador a indemnizar al inquilino con doce mensualidades si rechaza renovar el contrato.
Apoyo crítico del PNV al primer decreto
Podemos confirmó su voto a favor de ambos decretos. El PNV anunció un apoyo crítico al primero, que considera protección para personas vulnerables y mejora para pequeños propietarios.
El PNV rechazó el segundo, que considera un ataque al pequeño propietario y retraerá la oferta. Según la formación, más del 90 % de los arrendadores en Euskadi son propietarios particulares.
Junts en la encrucijada
Jordi Turull, secretario general de Junts, ha convocado una reunión telemática de la ejecutiva para las 21 horas de el jueves. En ella decidirá su posición.
El voto a favor o la abstención de Junts es necesario para que cualquiera de los dos decretos sea convalidado mañana en el Congreso.
En la formación posconvergente existen dudas. Algunos cuadros se oponen al primer texto y otros creen que la presión social hace poco prudente rechazarlo.
El PNV ha defendido que su apoyo al primer decreto sigue su postura de respaldar moratorias de desahucios, salvo la de diciembre.
Fuentes jeltzales afirman que el tema es relevante y tiene mucha afección en Euskadi por la presencia de pequeños propietarios. Por eso, añaden, debía ser una decisión de partido.
El voto de Junts, que se conocerá al concluir la reunión, determinará si el Gobierno puede avanzar con la convalidación.
Si Junts se abstiene o vota en contra, el segundo decreto decaerá al no alcanzar la mayoría. El primero podría seguir adelante con el apoyo de Podemos y el PNV.
El Gobierno necesita el voto de Junts para cerrar la agenda de vivienda antes del fin de la sesión.
Actualización (02 de octubre a las 21:03):
La abstención de sus siete diputados permitiría convalidar el primer texto, que suma 172 apoyos, mientras el segundo decae con el rechazo de PNV y CC
David Toledo, secretario de Organización Nacional de Junts, ha confirmado que la diputada Cristina Valido votará a favor del primer decreto de vivienda mañana en el Congreso, pero rechazará el segundo. Con este movimiento, Coalición Canaria (CC) ha despejado la aritmética: los apoyos al primer decreto ya suman 172 escaños, uno más que los 171 que suman PP, Vox y UPN. La abstención de los siete diputados de Junts bastaría para aprobar el texto sin necesidad de su voto a favor.
La decisión final recae ahora en la ejecutiva de Junts, que se reúne esta noche a las 21:00 horas para definir su postura. Hasta ahora, la formación de Carles Puigdemont había mantenido abiertas sus opciones, pero la presión social y las divisiones internas han llevado a que la dirección opte por una votación colectiva. Mientras, el segundo decreto de vivienda, el de renovación automática de contratos de alquiler, no cuenta con apoyos suficientes para salir adelante.
El primer decreto, que incluye límites a los desahucios para personas vulnerables, podría aprobarse incluso sin el respaldo de Junts. Podemos y el PNV ya han confirmado su apoyo al texto, mientras que Coalición Canaria ha asegurado su voto favorable. En cambio, el segundo decreto enfrenta un rechazo unánime: Junts, el PNV y CC votarán en contra, y solo Podemos lo respaldará.
Las dudas en Junts no son solo aritméticas. Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, ha criticado que algunas prioridades del partido no se recogen en los decretos, especialmente en el segundo, que considera demasiado ambiguo para evitar conflictos judiciales. La dirección ha optado por llevar la decisión a la ejecutiva en lugar de cerrar una posición anticipada, lo que mantiene la incertidumbre hasta esta noche.
El Gobierno, por su parte, cuenta con los apoyos confirmados al primer decreto. Solo queda por saber si Junts prefiere formar parte de la mayoría que aprueba el primer decreto, permitiendo su aprobación con su abstención, o sumarse al bloque que votará en contra.
El decreto antidesahucios logra mayoría con Podemos, PNV y CC
El primer decreto de vivienda, centrado en proteger a los arrendatarios vulnerables frente a los desahucios, ha logrado una mayoría suficiente gracias al apoyo de Podemos, el PNV y ahora Coalición Canaria. Mientras Junts y el PNV lo rechazan, CC también votará en contra, dejando a Podemos como único partido a favor.
Según fuentes de Junts, el segundo decreto deja demasiadas cuestiones abiertas a la interpretación judicial. Según fuentes de Junts, algunos cuadros del partido se han posicionado en privado en contra del primer texto, pero otros consideran que sería contraproducente contribuir a su caída.
Las implicaciones: ¿qué se juega cada actor?
Para el Gobierno, la aprobación del primer decreto sería un triunfo político, especialmente en un contexto de creciente tensión por la crisis de vivienda. Sin embargo, el rechazo al segundo texto podría debilitar su imagen de capacidad legislativa. Junts, por su parte, se enfrenta a una disyuntiva: apoyar al Gobierno sin necesidad de hacerlo, o arriesgarse a ser percibidos como obstaculizadores de una medida socialmente demandada.
El PP, Vox y UPN, que suman 171 escaños, podrían verse beneficiados si el decreto no se aprueba, ya que podrían acusar al Gobierno de no contar con apoyos suficientes. En cambio, Podemos y el PNV saldrían reforzados si logran aprobar al menos el primer texto, demostrando su capacidad de movilización parlamentaria.
La decisión de Junts, por tanto, no solo afectará a la aprobación de los decretos, sino también al equilibrio político en el Congreso. Si optan por la abstención, podrían mantener una posición neutral sin alienar a su base social. Si votan en contra, arriesgan ser vistos como un obstáculo para una medida con amplio respaldo ciudadano.
Actualización (02 de octubre a las 15:37):
Los cinco diputados vascos sí apoyan el primer decreto de vivienda, mientras Junts decide su voto esta noche con siete escaños en juego
El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha decidido votar en contra del segundo decreto de vivienda del Gobierno, el que incluye la prórroga automática de alquileres, lo que deja al Ejecutivo sin los apoyos necesarios para aprobarlo. Los cinco diputados nacionalistas vascos sí respaldarán el primer decreto, el más amplio, que recoge medidas antidesahucios y la prórroga de dos años para contratos que finalicen en 2028.
El PNV considera que la prórroga automática sería «contraproducente» para la estabilización de los alquileres y un «ataque» al pequeño propietario, que en Euskadi gestiona más del 90% del mercado. El PNV considera que el primer decreto es un «parche que no va a dar solución a un problema que viene de largo».
165 votos garantizados y siete de Junts en el aire
El Gobierno necesita más votos a favor que en contra para aprobar el decreto de alquileres indefinidos y tiene garantizados 165 (PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, BNG, Compromís y Podemos). Junts, con siete diputados, mantiene su decisión en el aire hasta esta noche, cuando su dirección decida si apoya o no los textos. Sin el PNV y con el rechazo de PP, Vox y Coalición Canaria, el Ejecutivo no alcanzaría la mayoría relativa ni siquiera con los siete diputados de Junts.
El decreto se dividió en dos tras constatar el Ejecutivo que ni Junts ni el PNV garantizaban su apoyo a un texto que incluyera las prórrogas automáticas. El Gobierno incluyó en el primer texto ayudas fiscales a propietarios e inquilinos negociadas con Junts, pero no logró el apoyo a la prórroga obligatoria.
Junts fija su decisión para las 21.00 horas
El PNV considera que el primer decreto favorece a las personas en situación de vulnerabilidad e introduce mejoras para el pequeño propietario. El PNV, que preside Aitor Esteban, sostiene que en Euskadi más del 90% del mercado del alquiler está en manos de pequeños propietarios.
Junts ha decidido que su voto se fijará en una reunión telemática de su dirección a las 21.00 horas de esta noche, donde se debatirá el sentido de los dos decretos. La formación independentista catalana había negociado con el Gobierno los principales detalles del decreto principal e incluido algunas de sus reivindicaciones en materia de ayudas fiscales a propietarios e inquilinos, pero su decisión final se mantiene en suspenso.
Actualización (02 de octubre a las 14:05):
Sumar alerta de que los decretos legislativos de alquileres y renovación de contratos podrían quedarse sin apoyo parlamentario
El diputado de Sumar Javier Bustinduy ha advertido el martes en el Congreso que los decretos de vivienda del Gobierno «se van a hacer paso» si no se logran pactos con las fuerzas políticas. Sus declaraciones, recogidas en un vídeo, coinciden con el inicio del debate parlamentario sobre los dos paquetes legislativos, en un momento en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, permanecen ausentes del hemiciclo.
Los decretos, que buscan limitar los alquileres y facilitar la renovación de contratos, requieren el apoyo de al menos siete diputados para superar la fase de enmiendas. Bustinduy ha subrayado que, sin un acuerdo previo, la iniciativa legislativa «no tiene futuro». La advertencia llega en un contexto de tensiones con Junts per Cataluña, que ha amenazado con votar en contra, y con el PP, que ya ha rechazado los textos en bloque.
El debate se enmarca en la estrategia del Gobierno de aprobar las medidas antes de que finalice el año. La ausencia de Sánchez y Rodríguez —ambos implicados en la negociación— ha sido señalada por algunos diputados de la oposición.
El PP ya ha anunciado su rechazo a los decretos, mientras que Junts exige modificaciones profundas, especialmente en lo relativo a los alquileres turísticos. La CUP, por su parte, ha mostrado disposición a negociar, pero su apoyo no garantiza los siete votos necesarios. La votación está prevista para el próximo martes, aunque fuentes parlamentarias anticipan que el texto podría quedar en suspenso si no se alcanzan acuerdos previos.
Los decretos, aprobados en Consejo de Ministros el pasado 25 de septiembre, buscan regular el mercado de alquileres y proteger a los inquilinos frente a subidas abusivas. Sin embargo, su tramitación acelerada y la falta de consenso han generado críticas desde todos los partidos, incluso dentro del propio Gobierno.
Actualización (02 de octubre a las 09:10):
La formación independentista, con 7 diputados, entregará una propuesta propia antes de la votación prevista para el viernes en el Congreso
Junts ha exigido el viernes al PSOE retirar los dos reales decretos leyes de vivienda que se votan hoy en el Congreso y negociar un nuevo texto, según anunció tras una reunión de su ejecutiva. La formación independentista ha presentado además una propuesta propia para servir como base de las conversaciones.
Junts cuenta con 7 diputados en el Congreso y los decretos, impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez, buscan limitar los desahucios y regular el alquiler social. Su votación está prevista para hoy y Junts ha anunciado que votará en contra si no hay cambios.
El PSOE, que gobierna en coalición con Unidas Podemos, enfrenta ahora una encrucijada: si retira los decretos, pierde una de sus principales promesas legislativas; si los aprueba sin el apoyo de Junts, podrían ser impugnados en los tribunales por falta de consenso parlamentario.
Junts justifica su postura alegando que los decretos vulneran competencias autonómicas en materia de vivienda. Su propuesta alternativa, que entregará durante la jornada, incluye medidas como la exención fiscal para alquileres a precios asequibles y la creación de un fondo público-privado para rehabilitación de viviendas.
El PP y Vox, que también se oponen a los decretos, podrían sumarse a la presión sobre el Gobierno. Mientras, el Congreso se prepara para una votación tensa, con el reloj corriendo: si no hay acuerdo antes de hoy, los decretos podrían ser rechazados o requerir una nueva ronda de negociaciones.
Actualización (02 de octubre a las 05:35):
Bustinduy afirma que bloquear las medidas ‘costará caro en las urnas’ y que la prórroga de alquileres protege a cinco millones de personas
Pablo Bustinduy (Madrid, 1983), ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha advertido el jueves que la votación en el Congreso de los decretos de vivienda —prevista para este viernes en un pleno extraordinario— es «la hora de la verdad de esta legislatura». Los textos, aprobados el pasado martes por el Consejo de Ministros tras una negociación interna que el ministro califica de ‘agónica’, incluyen una prórroga extraordinaria de contratos de alquiler para 5 millones de hogares y la regulación de contratos indefinidos, un modelo ya vigente en países como Alemania, Bélgica o Países Bajos. Su aprobación depende de 7 votos de Junts, que hasta ahora han condicionado su apoyo a cambios en los textos.
El ministro ha visitado el jueves un edificio en el centro de Madrid donde vecinos denuncian presiones de inversores privados para desalojarlos. Algunas de estas familias podrían acogerse ahora a la prórroga de alquileres, una de las medidas clave del primer decreto. El segundo, centrado en los contratos indefinidos, no tiene visos de prosperar en el Congreso, donde el PP y Vox ya han anunciado su voto en contra.
‘Estamos ante una votación crucial’, ha subrayado Bustinduy, quien ha vinculado el resultado electoral a la decisión de las fuerzas de la oposición. «Si las derechas los bloquean, van a pagar un precio altísimo. Perderán las elecciones por oponerse a darle solución a la crisis de vivienda», ha asegurado, en referencia al clamor social desatado tras el desahucio de Maricarmen Abascal el pasado mes de septiembre.
La movilización ciudadana ha sido clave para llegar a este momento. «Gracias a la movilización social se va a votar hoy en el Congreso lo que se va a votar», ha destacado el ministro, quien ha rechazado comparar el contexto actual con el 15-M. Bustinduy ha afirmado estar ‘profundamente orgulloso’ de su país y ha rechazado que la juventud sea individualista, en alusión a las protestas de las últimas semanas.
El decreto de prórroga de alquileres —aprobado inicialmente en junio de 2026— ha sido reforzado en esta nueva versión. Ahora prohíbe desahucios, limita las subidas de precios y amplía la protección a inquilinos en riesgo de exclusión. El segundo decreto, sobre contratos indefinidos, establece que, al vencer un alquiler, este se prorrogue automáticamente si no hay causa justificada para terminarlo, un modelo similar al de las relaciones laborales. Bustinduy ha explicado que los decretos son ‘un punto de partida’ y no ‘un punto de llegada’, y ha advertido de que si la derecha bloquea las soluciones ‘lo pagará en las urnas’.
El ministro ha rechazado el argumento de que estas medidas reducirán la oferta de vivienda en alquiler. «Es lo mismo que decían cuando se aprobó la reforma laboral: que los contratos indefinidos dispararían el paro. Era mentira, y ahora tenemos las mayores cifras de ocupación de la historia», ha comparado. En su opinión, lo que realmente se regula es el «casino financiero» que beneficia a fondos de inversión extranjeros, no a pequeños propietarios.
El papel decisivo de Junts: ¿apoyo condicionado o bloqueo?
Junts ha sido clave en la negociación de los decretos. El partido catalán ha calificado el texto principal —el de prórroga de alquileres— como un «decreto PSOE» y el de contratos indefinidos como un «decreto Sumar», en referencia a la coalición de izquierdas que forma parte del Gobierno. Según fuentes parlamentarias, 7 diputados de Junts podrían ser decisivos para aprobar los textos, aunque su apoyo no está garantizado.
Bustinduy ha rechazado esta división artificial. «Son decretos del clamor social, no de un partido», ha afirmado, aunque ha reconocido que la prórroga de alquileres responde en gran medida a las reivindicaciones del PSOE. «Los dos son nuestros y, a la vez, ninguno», ha matizado, en referencia a que las medidas responden a una demanda social más amplia que a las divisiones internas del Gobierno.
El ministro ha insistido en que el modelo de contratos indefinidos no es nuevo. «Es una reivindicación histórica de los movimientos por el derecho a la vivienda», ha explicado, recordando que Sumar lleva registrada una proposición de ley al respecto desde 2024. «En países como Inglaterra o Alemania, el mercado del alquiler funciona mejor para los inquilinos», ha argumentado, aunque ha reconocido que la implementación en España enfrentará resistencia.
El PP y Vox ya han anunciado su voto en contra. «Oponerse a estas medidas es oponerse a los españoles», ha advertido Bustinduy, quien ha recordado que la regulación también beneficia a pequeños propietarios, no solo a fondos de inversión. «La idea del pequeño casero que complementa su pensión está amenazada por la dinámica actual del mercado», ha señalado, en referencia a la presión de grandes tenedores de viviendas.
Rechazo de los decretos deja sin efecto todas las medidas.
Si el Congreso rechaza los decretos, todas las medidas quedarán sin efecto. Bustinduy ha dejado claro que esto no será el fin del debate: «Si alguien piensa que con lo que pase hoy se le va a dar carpetazo a lo que se está viendo en las calles, es que no conoce la realidad de su país».
El ministro ha insistido en que la movilización social seguirá presionando. «La derecha y la ultraderecha bloquean las soluciones al problema de la vivienda, y lo pagarán en las urnas», ha repetido, en alusión a las próximas elecciones. «No es un punto de llegada, es un punto de partida», ha concluido, subrayando que estos decretos son solo el inicio de un proceso más amplio para reformar el mercado inmobiliario.
Mientras, en las calles, el debate sigue abierto. Vecinos como los del edificio visitado por Bustinduy en Madrid esperan que los decretos se aprueben para evitar desahucios. «No es solo una cuestión de alquileres, es una cuestión de dignidad», ha declarado una inquilina del edificio, donde la empresa propietaria —Fundación FUSARA, vendida a inversores privados— ha presionado para desalojar a familias.
El pleno extraordinario del Congreso comienza este viernes a las 10:00 horas. La votación será seguida de cerca por los partidos políticos, pero también por miles de ciudadanos que han visto en estos decretos una respuesta —aunque sea parcial— a una crisis que lleva años sin solución.
Actualización (01 de octubre a las 20:57):
Vaquero critica la falta de diálogo y anuncia apoyo crítico al decreto de vivienda, pero veta la renovación automática por perjudicar a pequeños propietarios
Maribel Vaquero, portavoz del PNV en el Congreso, ha anunciado que su partido votará en contra del decreto de vivienda que regula la renovación automática de alquileres, un texto que ya no contará con el apoyo del PNV en la Cámara. El rechazo nacionalista dificulta la tramitación del decreto, salvo que el Gobierno logre apoyo de última hora.
El PNV apoyará de forma «crítica» las medidas urgentes para garantizar la función social de la vivienda, pero vetará el apartado de renovación automática porque, según Vaquero, «no beneficia a los pequeños propietarios», que representan más del 90% del mercado de alquiler en España. La portavoz denunció que no ha habido diálogo con su formación y acusó de «mala praxis legislativa» aprobar un decreto ley sin debate previo, algo que, según ella, «genera dudas en su aplicación y efectos futuros».
El decreto incluye algunas medidas solicitadas por el PNV, como la diferenciación entre fondos buitre y pequeños propietarios o la protección en casos de impago, pero el partido nacionalista lo califica de «parche». Además, regula por primera vez el alquiler de temporada, un vacío legal que el PNV considera esencial corregir, aunque advierte de que la prórroga de dos años para inquilinos al corriente de pago «podría ser de dudosa aplicación».
El rechazo del PNV complica la aprobación del decreto, que ya dependía de otros grupos parlamentarios. Sin el apoyo nacionalista, el Gobierno necesitaría votos adicionales para superar la mayoría absoluta en el Congreso, una posibilidad remota sin cambios de última hora. La decisión refleja el desgaste de la mayoría parlamentaria y la creciente tensión entre el Ejecutivo y los socios de gobierno, que exigen más diálogo en la tramitación de leyes clave.
El decreto de vivienda, aprobado en el Consejo de Ministros del pasado 24 de septiembre, busca limitar los desahucios y proteger a inquilinos vulnerables, pero su tramitación acelerada y la falta de consenso han generado críticas desde la oposición y, ahora, desde el propio PNV. La portavoz nacionalista insistió en que esta forma de proceder no se puede repetir, una advertencia que podría afectar a futuros decretos leyes del Gobierno.
El Congreso vota el viernes los decretos de vivienda: Podemos respalda ambos, el PNV solo el primero y Junts y CC aún no han decidido
Pedro Sánchez ha pedido el jueves a Junts y Coalición Canaria (CC) «altura de miras» ante la votación de los decretos de vivienda en el Congreso el viernes. Durante su intervención en el Foro La Toja, el presidente ha instado a los grupos a decidir «de qué lado están» en una cuestión que califica de «pura humanidad», mientras el Ejecutivo carece aún de garantías para aprobar ni siquiera el primer texto, el único con opciones reales de salir adelante.
El decreto que incluye la prórroga de los contratos de alquiler vigentes cuenta con el respaldo de Podemos y el PNV, y su aprobación depende ahora de Junts y CC. Con el respaldo de CC, una abstención de Junts bastaría para que el texto saliera adelante por un solo voto en la Cámara Baja. El segundo decreto afronta un escenario casi imposible después de que el PNV haya anunciado que votará en contra.
Sánchez ha reforzado su presión con un vídeo en redes sociales donde advierte: «La política solo tiene sentido cuando sirve para mejorar la vida de la gente». La ejecutiva de Junts se reúne esta noche para decidir su postura y CC prevé fijar su posición en las próximas horas. En el PSOE aseguran que llevan meses trabajando este decreto con Junts, aunque a esta hora nadie da nada por sentado.
El presidente ha detallado las medidas del decreto: prórroga de contratos de alquiler, protección frente a desahucios para familias vulnerables, límites a la especulación de fondos ‘buitre’ y garantías para pequeños propietarios. También ha recordado incentivos fiscales para quienes reduzcan rentas y préstamos sin intereses de hasta 50.000 euros para la compra de primera vivienda.
Junts decide esta noche su voto sobre el decreto de alquileres
El resultado de la votación sigue dependiendo de Junts y Coalición Canaria, que no han comunicado aún el sentido de su voto. Aunque el PSOE asegura haber negociado con ellos durante meses, la formación catalanista enfrenta tensiones internas: su votación podría verse condicionada por su estrategia política en Cataluña, donde el independentismo exige posturas más duras frente al Gobierno central. La ejecutiva de Junts se reúne esta noche para decidir su sentido de voto.
Coalición Canaria: el voto que podría salvar el decreto por un solo escaño
CC tampoco ha comunicado aún el sentido de su voto. Su respaldo sería suficiente para aprobar el decreto de prórroga de alquileres, incluso con una abstención de Junts. Sin embargo, la formación canaria ha evitado confirmar su decisión hasta el último momento, lo que añade incertidumbre a un escenario ya de por sí ajustado.
El segundo decreto: el rechazo del PNV y el fin de la agenda de vivienda
Esto deja al Gobierno sin opciones para aprobar ambos textos, lo que podría paralizar la agenda de vivienda en el Congreso. Sánchez ha insistido en que «toca cumplir» con las demandas sociales, pero la falta de apoyos claros pone en riesgo incluso las medidas con mayor consenso.
La votación de el viernes será clave no solo para la aprobación de los decretos, sino también para la estabilidad política del Gobierno. La presión de Sánchez sobre Junts y CC refleja la urgencia de resolver un tema que, según el presidente, «no es una cuestión ideológica, sino de humanidad». Sin embargo, la realidad parlamentaria demuestra que, en este caso, la ideología sigue pesando más que la emergencia social.







