El primer ministro armenio inicia trámites para solicitar el ingreso en la Unión Europea, desafiando las advertencias del Kremlin sobre incompatibilidades legales y económicas
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinián, anunció este lunes su intención de acelerar el proceso de adhesión a la Unión Europea, en respuesta a las «peticiones insistentes» de los socios de la Unión Económica Euroasiática (UEE). Durante una intervención ante el Parlamento armenio, Pashinián confirmó que el Gobierno iniciará «en un futuro próximo» los trámites para solicitar oficialmente el ingreso, lo que incluye convocar el referéndum exigido por la Cumbre Euroasiática de mayo.
La decisión llega tras meses de presión rusa, que ha intensificado las restricciones a las exportaciones armenias —en violación de las normas de la UEE— para disuadir al país de su giro hacia Occidente. Pashinián criticó estas medidas, señalando que contradicen los acuerdos comerciales entre ambos Estados. Armenia, miembro de la UEE desde 2015, se enfrenta ahora a un dilema: adaptar su legislación en ámbitos como comercio, sanidad y aduanas a los estándares europeos, lo que chocaría con las normas de la organización liderada por Moscú.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que la adhesión a la UE generaría «profundas contradicciones» para Armenia, citando el caso de Turquía, que lleva décadas en negociaciones sin avances. Peskov subrayó que las normas europeas son incompatibles con las de la UEE, lo que podría aislar económicamente al país. Sin embargo, Pashinián ha priorizado el acercamiento a Bruselas, consolidando su victoria en las legislativas de junio, donde su partido revalidó su apuesta por Occidente frente al bloque prorruso.
El proceso de adhesión requerirá reformas legales profundas y la aprobación de la UE, cuyo Consejo Europeo deberá evaluar la candidatura. Mientras, la oposición armenia, que impugnó los resultados electorales ante el Tribunal Constitucional, acusa al Gobierno de precipitar una decisión que podría agravar las tensiones con Rusia, principal proveedor energético del país. La UEE, integrada por Armenia, Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán, ha visto cómo su influencia se debilita en la región tras la invasión de Ucrania en 2022, que aceleró el distanciamiento de varios Estados exsoviéticos.
Fuente: El Debate (se abre en otra pestaña)







