El partido de Ulrich Siegmund gana con casi 580.000 votos y la participación sube del 60% al 78%, mientras la CDU cae del 37% al 17% y el SPD se queda en el 8%.
El partido Alternativa para Alemania (AfD) se ha quedado a las puertas del 45% de los votos en las elecciones del estado alemán de Sajonia-Anhalt, su mejor resultado desde su fundación. El candidato de la formación, Ulrich Siegmund, ha logrado movilizar a casi 580.000 votantes, frente a los 221.000 que eligieron su papeleta hace cinco años, según los datos difundidos tras los comicios del pasado domingo.
El aumento de la participación ha sido determinante. Pasó del 60% en 2021 al 78% en esta ocasión, lo que supone 1,3 millones de votantes más. Ese incremento permitió a Los Verdes, al SPD y a BSW superar el umbral del 5% necesario para entrar en el parlamento estatal, pero también engordó el triunfo de AfD. El voto por correo se situó en torno al 20%, por debajo del casi 30% registrado en 2021, cuando la pandemia de covid disparó esa modalidad.
El castigo a los partidos que sostienen el Gobierno federal ha sido severo. La CDU, que en 2021 obtuvo un 37% con Reiner Haseloff como candidato, se ha quedado con menos de la mitad: un 17% con Sven Schulze. El SPD, que llegó al 36% en 1998, se arrastra ahora en torno al 8%, después de haber caído ya al 11% en 2016. El resultado debilita al canciller Friedrich Merz, cuya aprobación en las encuestas es inferior al 20%.
La campaña contra AfD fue masiva. En ella participaron Merz, la ex canciller Angela Merkel, la prensa alemana con apoyo de medios extranjeros, las Iglesias, la comunidad judía, los sindicatos y el director del Deutsche Bank, entre otros. Todos coincidían en que un gobierno de AfD en este estado rural de poco más de dos millones de habitantes sería un desastre para Alemania, despertaría los viejos demonios del pasado, espantaría a los inmigrantes y alegraría a Putin. A pesar de ese coro, casi 580.000 ciudadanos optaron por la papeleta del «hombre más peligroso de Alemania», como definió Der Spiegel a Siegmund.
El perfil del votante que sostiene a AfD
Los sondeos de Infratest Dimap para la televisión ARD dibujan un electorado transversal. Entre los obreros, AfD alcanza el 61%, muy por delante de la CDU (10%), Die Linke (8%), BSW (6%) y el SPD (5%). Entre los autónomos llega al 52% y entre los empleados por cuenta ajena al 46%. Su punto débil son los jubilados, donde baja al 38%, mientras la CDU sube al 27% y el SPD al 10% en ese grupo.
Por edades, AfD es el primer partido en todas las franjas. Entre los 18 y los 34 años supera el 42%, más que la suma de SPD, Verdes y Die Linke, con la CDU entre el 6% y el 7%. Entre los 35 y los 59 años pasa de la mitad de los votos. Solo entre los mayores de 70 años baja al 31%, la misma cifra que la CDU. Por sexos, el 50% de los hombres votó a AfD frente al 40% de las mujeres, mientras que la CDU obtuvo un 20% femenino y el SPD un 9%.
El trasvase de votos revela de dónde sale el crecimiento. Más del 55% del nuevo electorado de AfD procede de abstencionistas que no votaban antes. De la CDU llega casi un 30%, del partido liberal un 6% y el resto se reparte entre Die Linke, el SPD y hasta Los Verdes. El paso de votantes a BSW ha sido mínimo.
La encrucijada de la CDU y el cordón sanitario
La CDU, columna vertebral del Partido Popular Europeo al que pertenece la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afronta una decisión de calado. Si mantiene su promesa de no pactar nada con AfD, como repitió Merz durante la campaña, se encamina hacia la irrelevancia en estados como Sajonia-Anhalt. Si decide lo contrario y abre la puerta a una unión de las derechas, desencadenaría un movimiento que se extendería desde Austria hasta España, según el análisis de los resultados.
La aritmética parlamentaria deja abierta otra vía. Si Siegmund alcanzara un acuerdo con BSW, la alianza de izquierdas que lidera Sahra Wagenknecht, contraria a la inmigración y a las sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania, el cordón sanitario que aísla a AfD quedaría roto. Ese escenario transformaría el resultado en una sacudida mayor para el sistema de partidos alemán.
El calendario electoral alemán no da tregua. El próximo día 20 están convocadas elecciones en la ciudad de Berlín y en el estado vecino de Mecklemburgo, lo que ampliará la medición del auge de AfD y de la caída de los partidos que sostienen al Gobierno de Merz.






