La dirección del partido catalán prepara un plan B mientras Rufián exige condiciones para encabezar la lista electoral
Gabriel Rufián, líder de Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC) en Madrid, enfrenta un ultimátum interno para decidir si encabeza la lista de las elecciones generales del 29 de noviembre.
El domingo, a las 18.00 horas, vence el plazo para presentar avales, y aunque fuentes cercanas a las negociaciones aseguran que las conversaciones «progresan adecuadamente», la dirección del partido, liderada por Oriol Junqueras, ya ha activado un plan alternativo.
La tensión se ha agudizado tras la decisión de Rufián de tomarse «días de reflexión» y condicionar su candidatura a dos requisitos: la formación de un frente amplio con partidos a la izquierda del PSOE y la posibilidad de elegir a sus compañeros de lista. Sin embargo, ni la cúpula de ERC ni las formaciones invitadas —como Sumar, Podemos o EH Bildu— han mostrado disposición a sumarse, mientras el PSOE ya articula su propia alianza bajo la marca Frente Amplio, con Irene Montero como candidata.
Ante el riesgo de que Rufián no repita, la dirección de ERC ha designado a Jordi Albert, diputado del Parlament y portavoz adjunto en el Congreso, para recoger avales y ocupar un puesto de salida en la lista. Esta maniobra ha generado roces: Rufián advirtió en X que no entrará «en ningún culebrón» y acusó a sectores internos de filtrar información para desestabilizar su candidatura.
Las condiciones de Rufián: frente amplio y lista de confianza
Los diputados Jordi Salvador, Pilar Vallugera y la senadora Sara Bailac han renunciado a repetir como candidatos, lo que refleja la incertidumbre en ERC.
El plazo para definir la lista definitiva es ajustado: la Ejecutiva Nacional debe aprobarla el 20 de octubre tras los congresos territoriales. Si Rufián desiste, Albert podría heredar el liderazgo; si acepta, ocuparía un puesto secundario. La decisión, según fuentes, se pospondrá hasta el último momento, como es habitual en ERC.
El contexto no ayuda. La formación republicana arrastra divisiones internas desde la aplicación de la amnistía a los independentistas, y su alianza con el PSOE se resiente por el desgaste de una legislatura marcada por los reales decretos y la falta de consenso en políticas clave. Mientras, el PP y Vox ganan terreno en las encuestas, lo que aumenta la presión sobre ERC para presentar una candidatura unitaria.
El plan alternativo de ERC y las disputas internas
La negociación se centra en las condiciones de Rufián y la estrategia de la dirección de ERC para definir la candidatura.
Cobertura de Capitol







