El PP registra una batería de preguntas y una proposición de ley para reformar la Ley de Extranjería tras la sentencia del Supremo del 29 de junio.
El Partido Popular ha activado una ofensiva política y parlamentaria coordinada en el Congreso y el Senado para convertir la crisis migratoria de Ceuta en un frente de desgaste contra el Gobierno de Pedro Sánchez. El principal partido de la oposición busca presentar la llegada masiva de migrantes como el síntoma de un Ejecutivo desbordado, incapaz de proteger las fronteras y cada vez más aislado en el ámbito europeo.
La ofensiva parlamentaria incluye una batería de preguntas y solicitudes de documentación para conocer qué información manejaba el Gobierno antes de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, qué instrucciones trasladó el Ministerio del Interior tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera y qué protocolos activó para responder a la situación. Además, reclaman datos sobre los intentos diarios de entrada, las personas fallecidas, el coste económico de la crisis y las actuaciones contra las mafias dedicadas al tráfico de personas.
El Grupo Popular registró el pasado 16 de julio una proposición de ley para reformar la Ley de Extranjería tras la sentencia del Supremo del 29 de junio. La iniciativa busca habilitar expresamente el rechazo en frontera de los migrantes que accedan a nado a Ceuta y Melilla y dotar de mayor cobertura jurídica a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Desde el PP sostienen que la modificación puede aprobarse por el procedimiento de lectura única y defienden que servirá para garantizar las devoluciones «con toda la legalidad y con todas las garantías».
La estrategia de Feijóo: del CNI a la «ocupación premeditada»
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha endurecido su discurso a medida que avanzaban los días. Tras exigir explicaciones al Ejecutivo y reclamar responsabilidades políticas, ha cuestionado la actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), insinuando que resulta difícil creer que los servicios de inteligencia desconocieran los preparativos de una llegada masiva. «No me creo que una masa de 60.000 personas aproximándose a las costas haya pasado desapercibida», afirmó este lunes en una entrevista en Telecinco.
Feijóo califica lo ocurrido en la ciudad autónoma no como un episodio migratorio más, sino como una «ocupación premeditada» que ha supuesto «una ruptura de la integridad territorial» de España. Con ese discurso, el PP intenta elevar la dimensión política de la crisis y situarla en el terreno de la seguridad nacional. El líder popular sostuvo que, en «cualquier país normal», tanto Pedro Sánchez como la ministra de Defensa, Margarita Robles, ya habrían asumido responsabilidades por lo ocurrido.
La dimensión europea y el precedente de la sentencia del Supremo
Génova vincula esta crisis con el creciente cuestionamiento de la política migratoria española en el ámbito europeo, después de que una veintena de países de la UE reclamaran revisar el enfoque comunitario en esta materia. La proposición de ley del PP se apoya en la sentencia del Tribunal Supremo del 29 de junio, que ha marcado un precedente sobre las devoluciones en frontera, y busca dar cobertura legal a los rechazos en frontera que la ley actual no contempla expresamente para quienes acceden a nado.
La ofensiva popular no se limita al plano interno. Génova trata también de proyectar la imagen de un presidente cada vez más cuestionado, tanto en el terreno de la seguridad nacional como en el europeo, mientras la crisis de Ceuta se consolida como un nuevo frente de desgaste para el Gobierno.
Fuente: La Razón







