El acuerdo, aún pendiente de declaración conjunta, busca garantizar el tránsito por el estrecho que concentraba el 20% del petróleo mundial antes de la guerra
Irán anunció este sábado un acuerdo con Omán para establecer una ruta segura de navegación en el estrecho de Ormuz, tras tres semanas de negociaciones bilaterales. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, confirmó a la agencia Defa Press que se ha alcanzado un acuerdo sobre el mapa de la ruta, aunque precisó que persisten asuntos pendientes, como la emisión de una declaración conjunta.
El estrecho de Ormuz, por el que circulaba el 20% del petróleo mundial antes del inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, ha sido escenario de repetidos cierres y tensiones. Irán lo clausuró parcialmente a mediados de julio tras bombardeos estadounidenses en su territorio, a los que respondió con ataques a objetivos de EE.UU. en Oriente Medio. Washington, por su parte, restableció el bloqueo naval contra Teherán, agravando la crisis.
Bagaei subrayó que el pacto con Omán es independiente y busca garantizar el tránsito seguro de buques, pero condicionó su plena normalización al fin de las acciones ilegales de EE.UU., incluyendo el levantamiento del bloqueo y la reparación de incumplimientos del memorando de entendimiento firmado entre Teherán y Washington en junio. El portavoz iraní denunció «obstrucciones» estadounidenses durante las negociaciones, aunque no detalló la ruta acordada ni los plazos para su implementación.
Las conversaciones entre ambos países, iniciadas hace tres meses, se enmarcan en un esfuerzo de los estados ribereños para estabilizar una de las vías marítimas más estratégicas del mundo. Omán, que mantiene relaciones diplomáticas con Irán y Occidente, ha actuado históricamente como mediador en conflictos regionales. Sin embargo, el acuerdo no incluye a otros actores clave, como Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos, que también dependen del estrecho para sus exportaciones de crudo.
La reapertura de Ormuz podría aliviar la presión sobre los mercados energéticos globales, aunque analistas advierten que su impacto dependerá de la duración del conflicto y de la disposición de EE.UU. a levantar sanciones. Irán exige, además, la reanudación de sus ventas de petróleo en mercados internacionales como condición para reabrir completamente el paso.
Fuente: El Debate (Internacional)







