Maria Àngels Francés y José Díaz exploran colaboración tras años de tensiones y recortes presupuestarios impulsados por Vox
Maria Àngels Francés, presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Lengua (AVL), ha acordado iniciar una etapa de «diálogo y entendimiento». Además, la iniciativa comienza este 9 de octubre. El objetivo es garantizar la supervivencia institucional y económica de la entidad normativa del valenciano.
La llegada de Juanan Pérez Llorca al Consell en 2025 supuso un cambio de rumbo: los presupuestos de 2026 no solo evitaron el colapso, sino que incrementaron los recursos para nóminas, aunque sin revertir del todo la desconfianza acumulada.
Francés transmitió al vicepresidente la voluntad de colaboración de la AVL. Además, ofreció al Consell recursos lingüísticos y asesoramiento académico para políticas de promoción del valenciano. Incluyó herramientas digitales como la inteligencia artificial. Díaz, por su parte, subrayó que la lengua es un «patrimonio colectivo» y coincidió en la necesidad de «normalización flexible», aunque evitó comprometerse con la normativa académica oficial, al reunirse el mismo día con Lo Rat Penat, entidad que defiende posturas lingüísticas alternativas.
El giro presupuestario: de los recortes de Mazón a los fondos de Pérez Llorca
La tensión persiste: Vox mantiene su objetivo de «enterrar» la AVL, aunque su influencia en los presupuestos autonómicos quedará en suspenso hasta las elecciones de 2027. Según datos de encuestas recientes citadas por Francés, el retroceso en el uso social del valenciano —especialmente en entornos urbanos— exige una respuesta conjunta de instituciones y sociedad.
El diálogo anunciado podría evitar la desaparición de la AVL. Su éxito dependerá de si Díaz equilibra la presión de su socio de gobierno. Además, deberá atender las demandas de la academia, referente normativo en la Comunidad Valenciana.
La Generalitat explora cómo articular recursos para frenar el declive del valenciano, según alertó Francés.
Cobertura de Capitol







