El presidente de EE.UU. condiciona la tregua a la apertura del estrecho de Ormuz y al fin de la amenaza nuclear iraní, con Israel respaldando el plan.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la suspensión de los ataques contra Irán, después de que Teherán y otros países de Oriente Próximo solicitaran el fin de cualquier acción armada tras alcanzar un entendimiento sobre las bases para un acuerdo. Así lo ha comunicado el mandatario en una publicación en redes sociales, en la que también ha instado a la parte iraní a concluir el pacto con celeridad.
Trump ha advertido de que, si no se rubrica el acuerdo, Estados Unidos está preparado para atacar a la República Islámica de Irán «con un nivel de terror militar, fuerza y poderío no visto desde la Segunda Guerra Mundial». En el mismo mensaje, ha detallado que el pacto contemplaría «la apertura inmediata, completa y total del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní».
El respaldo de Israel y la escalada regional
El líder republicano ha asegurado que Israel respalda este planteamiento y ha concluido su mensaje con un llamamiento a culminar las negociaciones: «Se une a este compromiso. ¡Manos a la obra! ¡Gracias por su atención!». Esta publicación llega tras un nuevo cruce de declaraciones y amenazas entre representantes de los gobiernos estadounidense e iraní durante las últimas horas, en plena escalada de tensión regional.
Las autoridades iraníes han advertido de que podrían extender las restricciones a otras vías marítimas estratégicas si Estados Unidos mantiene el bloqueo naval contra el país. También han defendido la necesidad de reforzar sus capacidades militares, todo ello tras el anuncio este pasado viernes de ataques a dos petroleros que trataban de cruzar el estrecho de Ormuz con ayuda de la «escolta aérea» de Estados Unidos.
El precedente de la reanudación de ataques
La decisión de Trump se produce después de que EE.UU. e Irán reanudaran los ataques tras una breve pausa, propagando la guerra a todo Oriente Próximo, según informó la agencia AFP. Este contexto de idas y venidas en el conflicto marca la fragilidad de cualquier tregua, condicionada a la firma de un acuerdo que aún no se ha materializado.
El estrecho de Ormuz, por el que transita una parte significativa del petróleo mundial, se ha convertido en el epicentro de la disputa. La exigencia de Trump de abrirlo «inmediata, completa y totalmente» choca con las advertencias iraníes de ampliar las restricciones a otras rutas marítimas, lo que eleva el riesgo para el comercio global y para los países de la región que dependen de esas aguas.
Fuente: ABC (Internacional)







