El ministro de Presidencia pide al PP y ERC que cesen los ataques sin pruebas y defiende la cooperación con Rabat en la Comisión de Seguridad Nacional
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha negado este jueves en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional que existan pruebas de que Marruecos promoviera la entrada masiva de personas en Ceuta el pasado 30 de julio. Bolaños ha exigido al PP y a ERC que detengan sus «insinuaciones y ataques» contra el país vecino, al que ha calificado como un socio clave para la cooperación en materia migratoria y de vecindad.
Durante su intervención, el ministro ha afirmado que «no hay ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o impulsado» los hechos ocurridos en Ceuta, donde cientos de personas cruzaron la frontera en un episodio que generó tensiones diplomáticas. Bolaños ha dirigido sus críticas directamente a la portavoz del PP en la comisión, Cuca Gamarra, a quien ha acusado de difundir «bulos» sin fundamento, y al diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro Vidal, al que ha sugerido que reciba «un curso avanzado de diplomacia básica».
La declaración de Bolaños se produce en un contexto de creciente polarización política en torno a la gestión de la crisis migratoria en Ceuta. Mientras el Gobierno central insiste en la necesidad de mantener relaciones estables con Marruecos, partidos como el PP y ERC han cuestionado públicamente la actuación de Rabat, sin aportar pruebas que respalden sus acusaciones. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido uno de los principales defensores de esta postura, lo que ha generado roces con la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha mostrado mayor escepticismo hacia las explicaciones marroquíes.
La Comisión Mixta de Seguridad Nacional, donde se produjo la intervención de Bolaños, es el órgano parlamentario encargado de supervisar las políticas de seguridad y defensa del Estado. En ella participan diputados y senadores de todos los grupos políticos, y sus sesiones suelen servir para evaluar la respuesta del Gobierno ante crisis como la de Ceuta. El episodio del 30 de julio, en el que se registró una llegada masiva de personas a la ciudad autónoma, ha reabierto el debate sobre la eficacia de los protocolos de control fronterizo y la coordinación con las autoridades marroquíes.
Bolaños ha subrayado que la relación con Marruecos es «estratégica» para España, especialmente en ámbitos como la lucha contra el terrorismo, el control migratorio y la estabilidad en el norte de África. Su intervención busca rebajar la tensión política interna, pero también enviar un mensaje de unidad a Rabat, en un momento en que las relaciones bilaterales atraviesan un periodo de mayor sensibilidad.
Fuente: El Español (se abre en otra pestaña)







