El gesto surgió tras la comparecencia de Sánchez sobre la crisis migratoria en Ceuta y la polémica sobre la responsabilidad de Marruecos
Durante la prolongada ovación que siguió al discurso de Pedro Sánchez en el Congreso, la ministra de Defensa Margarita Robles permaneció sentada mientras sus colegas se levantaban.
El presidente había concluido una intervención centrada en la gestión del Gobierno ante la llegada masiva de migrantes a Ceuta, describiendo los hechos como una «crisis humanitaria» y señalando la ausencia de pruebas que demuestren una planificación marroquí.
La postura de Robles contrastó con la de la bancada socialista y del propio Ejecutivo, que aplaudieron al presidente; la ministra no ofreció explicación pública de su actitud, lo que alimentó interpretaciones de malestar interno.
Desde Sumar se ha cuestionado la posición del PSOE y ha sugerido que Rabat pudo tener alguna responsabilidad, incrementando la tensión entre los socios del Gobierno en un momento delicado para la política de inmigración.
El episodio se produce en el marco de un debate más amplio sobre la coordinación entre España y Marruecos en materia de control fronterizo, un tema que ha cobrado relevancia tras los incidentes de Ceuta y que podría influir en futuras decisiones legislativas.
Según la información difundida por Libertad Digital, la escena se produjo después de que Sánchez agradeciera a la presidenta del Congreso por su intervención, momento en el que comenzaron los aplausos desde los escaños socialistas y desde el propio Gobierno. La imagen de la ministra de Defensa sentada mientras buena parte de sus compañeros ovacionaban al presidente se convirtió inmediatamente en uno de los gestos más comentados de la sesión.
Fuente: El Confidencial Digital







