La vicepresidenta segunda de la Asamblea de Ceuta pide un protocolo permanente con Madrid, Marruecos y la UE y advierte que la crisis alimenta discursos xenófobos
Fatima Hamed, vicepresidenta segunda de la Asamblea de Ceuta y secretaria general del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), afirmó el 8 de septiembre de 2026 que la reciente oleada migratoria del verano ha puesto de manifiesto un «abandono institucional» de la ciudad.
En su intervención recordó la crisis fronteriza de 2021 como precedente y sostuvo que las lecciones de aquel episodio no se aprendieron, lo que ha generado una sobrecarga de recursos locales.
Hamed exigió una mayor implicación del Gobierno central, del Reino de Marruecos y de la Unión Europea, proponiendo la creación de un protocolo permanente que permita responder a futuras contingencias migratorias sin desbordar los servicios de Ceuta.
Al mismo tiempo, advirtió que la reiteración de estas crisis podría alimentar discursos xenófobos; citó su propio mensaje: «Se puede ser español y muchas cosas más, como, por ejemplo, español y musulmán».
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía, partido que representa a una parte significativa de la población migrante en la ciudad autónoma, ha señalado que la falta de coordinación entre las administraciones dificulta la gestión de flujos irregulares y afecta la convivencia local.
Según la normativa de la Unión Europea sobre gestión de fronteras exteriores, la cooperación con el país vecino es esencial; sin embargo, hasta la fecha no se ha formalizado ningún acuerdo específico que cubra la particularidad de Ceuta, lo que refuerza la petición de Hamed de establecer un marco de actuación conjunto.







