Enrique Santiago cifra en 10.000 las plazas de acogida disponibles y Pablo Fernández critica que las carpas del puerto llegan 40 días tarde
Los socios de coalición e investidura del Gobierno han elevado el tono de sus exigencias a la Moncloa por la crisis migratoria en Ceuta. Este lunes, Izquierda Unida y Podemos han coincidido en señalar la inacción del Ejecutivo ante la emergencia y han reclamado soluciones inmediatas: el traslado a la Península de las personas hacinadas en la ciudad autónoma y una revisión de la política hacia Rabat.
El portavoz parlamentario de IU y diputado del grupo plurinacional, Enrique Santiago, ha exigido al PSOE que deje de «hacer la campaña electoral del odio y la violencia» del PP y Vox, y ha reclamado que la parte socialista del Ejecutivo asuma que la única salida viable es el traslado de migrantes a la Península, donde ha estimado que existen alrededor de 10.000 plazas de acogida disponibles. Santiago ha apremiado al Gobierno porque «ya estamos perdiendo demasiado tiempo» y el traslado «no se hace de un día para otro».
El dirigente de IU ha reconocido un cambio en el discurso socialista sobre las causas de la entrada masiva del 30 y 31 de julio: el PSOE se ha abierto a «aceptar la realidad» de una intervención de gobiernos extranjeros y una «responsabilidad por acción u omisión» de Marruecos. Santiago ha ido más allá al sostener que lo ocurrido fue un «ataque organizado por Marruecos con colaboración activa de países y agencias de EE.UU. e Israel».
En una línea más beligerante, el coportavoz estatal de Podemos, Pablo Fernández, ha cuestionado la decisión del Gobierno de tomar el control del puerto de Ceuta para instalar carpas de acogida provisionales para alrededor de un millar de migrantes. Para la formación morada, la medida llega 40 días tarde y evidencia una «inacción calculada» que ha agravado la crisis humanitaria. Fernández ha admitido que las carpas «hubiera estado bien los primeros días como una medida temporal», pero sostiene que, transcurridas más de cinco semanas desde la entrada masiva, «solo cabe una solución definitiva».
El dirigente morado ha acusado al Gobierno de coalición de mantener una política de «racismo institucional» hacia los migrantes y ha reprochado al Ejecutivo que no haya sido «empático» ni haya tratado «como se merece» a las personas llegadas a Ceuta ni a sus vecinos. También ha vuelto a centrar el tiro en la política exterior de Pedro Sánchez, acusando al Ejecutivo de mantener una «sumisión vergonzosa» frente a Marruecos.
Santiago ha arremetido además contra el PP por «sabotear» la acogida de menores y migrantes en Ceuta y ha cargado contra el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, al considerar que su oposición a abrir centros de acogida contribuye a agravar la situación. «Oponerse a abrir centros de acogida es potenciar el caos», ha sostenido.







