27 partidos y 15,8 millones de votantes registrados concurren a los comicios del 23 de septiembre, con la abstención como principal desafío
La campaña para las elecciones legislativas del 23 de septiembre en Marruecos arrancó este jueves con promesas de empleo y mejores servicios, en un clima en el que las principales formaciones han reclamado de forma unánime la soberanía sobre Ceuta y Melilla. Los mítines previos al inicio oficial de la campaña han estado marcados por esa retórica, que se ha intensificado desde la entrada de más de 70.000 inmigrantes el pasado 31 de julio.
El secretario general del Partido Istiqlal (PI, gubernamental) y ministro de Equipamiento, Nizar Baraka, acusó el pasado 29 de agosto a España de intentar obstaculizar el «rápido desarrollo» de Marruecos y afirmó que «no cederemos ni un solo centímetro de nuestro territorio nacional» en alusión a las ciudades autónomas españolas. Antes, el ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi, había defendido también la marroquinidad de Ceuta y Melilla. El 24 de agosto, durante una ceremonia presidida por el Rey Mohamed VI, el ministro de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, evocó la figura de sabios musulmanes vinculados con Ceuta y subrayó que sus obras inspiraron a los marroquíes en «su lucha sagrada para liberar las ciudades ocupadas». Toufiq es, junto a los titulares de Exteriores, Interior y Defensa, uno de los llamados «ministros de soberanía», nombrados directamente por el Rey.
En los comicios, 15,8 millones de votantes de una población de 37 millones se han registrado para elegir a los 395 diputados de la Cámara de Representantes. Solo el 3 % de los inscritos son jóvenes. Para votar no basta con ser mayor de edad: es necesario inscribirse en las listas electorales gestionadas por el Ministerio del Interior, lo que deja fuera del proceso a millones de marroquíes en edad de votar. Un total de 27 partidos concurren a unas legislativas que Marruecos celebra cada cinco años y que registran altos niveles de abstención sobre el censo: un 57 % en 2016 y casi un 50 % en 2021.
El recurso a Ceuta y Melilla funciona como incentivo para llamar a votar y, a la vez, como cortina para los problemas sociales y económicos del país. El texto fuente sitúa en ese contexto las grandes protestas del pasado año, que lograron poner en jaque al régimen, y señala que Marruecos crece a dos velocidades y empuja a los jóvenes a abandonar el país. La campaña se prolongará hasta la cita con las urnas del 23 de septiembre.







