El PP fija dos encuentros electorales: cara a cara con Sánchez el 16-N en Mediaset y debate a cuatro en Atresmedia; el PSOE acepta participar en todos
El partido popular ha confirmado su disposición a celebrar el primer debate a dos el 16 de noviembre en Mediaset, replicando la estructura de 2023, cuando el encuentro se celebró el primer lunes de campaña. Según fuentes del PP, esta fecha busca repetir el guion de la anterior cita, aunque ahora Feijóo acepta un formato que en 2023 rechazó: un debate a cuatro el 26 de noviembre, organizado por Atresmedia, con los líderes del PP, PSOE, Vox y el candidato de la extrema izquierda.
La estrategia contrasta con la postura de Santiago Abascal, líder de Vox, quien en 2023 se negó a participar en un debate similar. El PP también ha aceptado un encuentro con los portavoces parlamentarios el 23 de noviembre, propuesto por RTVE, aunque con la condición de que se desarrolle en un espacio de producción propia para evitar, según el partido, la parcialidad que atribuye a la dirección actual de la cadena pública.
El PSOE, por su parte, ha anunciado su disposición a participar en todos los debates electorales, aunque deja en manos de los medios su organización. Óscar Puente, ministro de Transportes, calificó de nerviosa a la derecha y criticó que el PP acepte las condiciones que mejor le convienen. Mientras, el PP exige que el bloque de vivienda ocupe un peso especial en los encuentros, y su portavoz, Ester Muñoz, acusó al Gobierno de comprar voluntades con medidas como la posible subida de pensiones y el salario mínimo.
El giro del PP: de rechazar a aceptar el debate a cuatro con Vox
La decisión del PP responde a una campaña de confrontación programada, según sus propias palabras, entre la España que viene —representada por Feijóo— y la España que se va, en referencia al Gobierno de Sánchez. El calendario electoral, con debates escalonados hasta el 26 de noviembre, busca maximizar el impacto mediático en los últimos días antes de los comicios.
El rechazo inicial de Feijoo a los debates a cuatro en 2023 —cuando solo aceptó el cara a cara con Sánchez— ha dado un giro estratégico. Ahora, el PP apuesta por visibilizar su liderazgo en un formato que incluye a Vox, aunque excluye a partidos como Sumar, cuya representación queda reducida al candidato de la extrema izquierda. La condición de RTVE para las entrevistas públicas, sin embargo, mantiene viva la tensión: el PP exige neutralidad, mientras el PSOE defiende los debates como ejercicio democrático fundamental.
Con menos de tres semanas para las elecciones, los debates se perfilan como el escenario clave para dirimir diferencias. El PP busca explotar su ventaja en vivienda, mientras el Gobierno apuesta por reforzar su narrativa social. La participación de Abascal en el debate a cuatro será observada con lupa: en 2023.
Según Miguel Tellado, secretario general del PP, la actual dirección de RTVE no garantiza imparcialidad, una crítica que el PSOE no ha respondido directamente. Mientras, Ester Muñoz advirtió sobre las tretas del Gobierno para minimizar su derrota, en alusión a posibles anuncios económicos preelectorales.
Condiciones del PP a RTVE: neutralidad o no habrá entrevistas
Los debates, por tanto, no solo servirán para contrastar propuestas, sino también para testar la solidez de cada formación en un escenario donde la polarización marca el ritmo. La aceptación del PP a participar en todos los formatos —incluido el de RTVE, bajo condiciones— refleja una estrategia de doble filo: ganar visibilidad sin ceder en su discurso de oposición frontal al Gobierno.
El dato Capitol: la media de encuestas para unas elecciones generales sitúa a PP en el 32,4 % de los votos (20 encuestas, últimos tres meses). Ver el agregador.
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