La dirección popular reconoce presión interna por endurecer el discurso con Rabat tras la entrada de 70.000 personas por Ceuta
El Partido Popular admite que su estrategia durante la crisis migratoria en Ceuta —centrar las críticas en el Gobierno de Pedro Sánchez y evitar un enfrentamiento directo con Marruecos— genera malestar en su base más conservadora.
La postura se ha mantenido desde el inicio de la entrada masiva de unas 70.000 personas por el entorno del Tarayal. Tanto Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, como Miguel Tellado, secretario general, han dirigido sus ataques al Ejecutivo, responsabilizándolo de no prevenir ni gestionar la crisis. Feijóo calificó la situación de ocupación premeditada y cuestionó la actuación del gobierno.
El secretario general insistió en que esto no debió ocurrir y no puede volver a producirse. También defendió mantener una relación sólida con el país vecino, basada en la reciprocidad, el respeto mutuo y la transparencia.
En el plano parlamentario, el PP ha registrado preguntas en el Congreso y el Senado para solicitar información sobre la gestión de la crisis, los informes del Ejecutivo y los protocolos aplicados. Sin embargo, no planea forzar comparecencias urgentes de ministros en agosto, priorizando el desgaste político al Gobierno antes que un discurso más beligerante con Marruecos.
Fuente: El Confidencial Digital
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