La defensa solicita inmunidad y ambas partes piden aplazar el juicio, que ahora está previsto para el 14 de junio
Las claves
- Maduro denunció que la nueva acusación contenía «acusaciones y testimonios falsos» y el magistrado registró de oficio una declaración de inocencia.
- Cilia Flores declaró «Soy completamente inocente. No soy culpable» ante el tribunal.
- Ambos están bajo custodia estadounidense desde el 3 de enero, tras ser capturados en Caracas por una operación militar ordenada por Donald Trump.
- La acusación del gran jurado, presentada la semana pasada, los imputa la dirección de un sistema de torturas contra opositores y detenidos, incluidos ciudadanos estadounidenses.
- Según los fiscales, el sistema represivo empleaba palizas, asfixias y descargas eléctricas para castigar, obtener información o intimidar a opositores.
Nicolás Maduro volvió el jueves ante la Justicia estadounidense para responder por acusaciones de torturas, compareciendo ante el juez Alvin K. Hellerstein en un tribunal de Nueva York con grilletes en los tobillos.
Al ser preguntado si se declaraba culpable o inocente, Maduro evitó responder directamente y denunció que la acusación contenía «acusaciones y testimonios falsos». Esto llevó al magistrado a registrar de oficio una declaración de inocencia. Cilia Flores, que compareció junto a su marido, declaró «Soy completamente inocente. No soy culpable» ante el tribunal.
Ambos permanecen bajo custodia estadounidense desde el pasado 3 de enero, cuando una operación militar ordenada por Donald Trump los capturó en Caracas y los trasladó a Nueva York para ser procesados por la Justicia federal. La acusación del gran jurado, presentada la semana pasada, los imputa la dirección de un sistema de torturas contra opositores y detenidos, incluidos ciudadanos estadounidenses, ampliando una causa que inicialmente se centró en el narcotráfico.
Según el escrito de los fiscales, el sistema represivo empleaba palizas, asfixias y descargas eléctricas para castigar, obtener información o intimidar a quienes eran considerados opositores del régimen. Los fiscales afirman que Maduro participó directamente en la recomendación de métodos de tortura y recibió informes sobre el trato a víctimas concretas, llegando incluso a amenazar con matar al hijo de un prisionero. A Cilia Flores se le acusa de un papel activo en la construcción del sistema represivo y de ordenar la tortura de personas que el régimen quería perseguir.
La nueva acusación identifica entre las víctimas a tres ciudadanos estadounidenses. El proceso, que antes se centraba en la conspiración para introducir cocaína en EE. UU., ahora incluye también los cargos de tortura, ampliando el alcance del procedimiento a hechos cometidos en centros de detención venezolanos durante los trece años de gobierno de Maduro.
La investigación cubre hechos desde 2013, año en que Maduro sucedió a Hugo Chávez, y se inscribe en el contexto de denuncias internacionales de detenciones arbitrarias y malos tratos. La Corte Penal Internacional mantiene una investigación sobre posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela, aunque Maduro siempre ha rechazado esas acusaciones calificándolas de campaña política.
La defensa de Maduro solicita que el procedimiento sea desestimado por inmunidad, argumentando que él y Flores gozaban de protección jurídica como presidente y primera dama de un Estado extranjero. Sin embargo, su sucesora Delcy Rodríguez no ha pedido inmunidad para él.
Barry Pollack, abogado de Maduro, había adelantado que su cliente rechazaba los nuevos cargos y esperaba poder defenderse ante el tribunal. Durante la vista se discutió el calendario del procedimiento y ambas partes solicitaron aplazar el inicio del juicio, previsto inicialmente para el 1 de junio de 2027, hasta el 14 de junio.
A las puertas del tribunal, manifestantes contrarios a Maduro se concentraron para protestar contra el dictador.
Cobertura de Capitol






