Mette Frederiksen dijo que la regularización española “va contra la política migratoria mayoritaria en Europa”
Las claves
- Mette Frederiksen y Giorgia Meloni entraron juntas a la cumbre y hicieron frente común contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
- Frederiksen contó con el respaldo del popular polaco Donald Tusk para criticar la política migratoria española.
- En la llegada, Frederiksen advirtió que pedirá a la Comisión que investigue las políticas de un país que "está haciendo, en esencia, exactamente lo contrario de lo que hacemos los demás".
- Frederiksen señaló que permitir que alguien que entra ilegalmente se quede legalmente va "contra la política migratoria que, hoy en día, cuenta con un amplio respaldo mayoritario en Europa".
- Tras la crisis de Ceuta, 22 de los 27 países de la UE enviaron una carta durísima cuestionando las políticas migratorias españolas.
Los líderes de la Unión Europea chocaron este viernes durante un debate estratégico sobre migración con la crisis de Ceuta como telón de fondo. Dinamarca, Italia y Polonia presionaron para endurecer el texto de las conclusiones que establecen la posición comunitaria y afear a España la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y la italiana, Giorgia Meloni, entraron juntas a la cumbre y hicieron frente común contra el jefe del Ejecutivo español. Ese frente común contó con el respaldo del popular polaco Donald Tusk.
Las imágenes del inicio de la reunión mostraron una tensa conversación entre Frederiksen y Sánchez, ambos líderes socialistas. Frederiksen advirtió que pedirá a la Comisión que investigue las políticas de un país que «está haciendo, en esencia, exactamente lo contrario de lo que hacemos los demás». Según ella, permitir que alguien que entra ilegalmente se quede legalmente va «contra la política migratoria que, hoy en día, cuenta con un amplio respaldo mayoritario en Europa».
Tras la crisis de Ceuta, 22 de los 27 países de la UE enviaron una carta durísima cuestionando las políticas migratorias españolas y su posible efecto llamada. Una semana después, los ministros del Interior mandaron un mensaje de apoyo y solidaridad a España tras una reunión extraordinaria.
Frederiksen aprovechó un debate previsto desde junio en el Consejo Europeo para volver a criticar a Sánchez. Meloni, que ha pactado el fin de los controles migratorios con Sánchez, y Tusk, con elecciones en el horizonte, se sumaron a la postura dura.
Dinamarca, Italia y Polonia exigieron que el texto indicara que «la migración irregular supone un reto para las sociedades europeas». Los tres países pidieron que el texto solicitara «acelerar los trabajos para reducir el efecto llamada». También solicitaron «evaluar si es posible encontrar instrumentos para fomentar la cooperación entre los Estados miembros» en materia migratoria.
El canciller alemán Friedrich Merz abandonó la reunión antes de que concluyera y afirmó que había un cambio importante en el equilibrio de fuerzas del Consejo Europeo respecto a la política migratoria. Merz declaró que ahora una mayoría de líderes reconoce «un enorme problema por la carga que supone la migración irregular para nuestras sociedades». El cristiano demócrata aseguró que la UE necesita demostrar que puede resolver problemas y que la migración irregular es uno de los mayores problemas de Europa.
Antes, en Capitol
16 de octubre. Italia y Dinamarca solicitan que se endurezcan las fronteras de la UE. Veintidós Estados miembros firmaron una carta contra España y, mientras tanto, el país quedó excluido del desayuno organizado por Italia y Dinamarca.
16 de octubre. España e Italia acuerdan eliminar controles fronterizos esta semana. Italia prorroga los controles hasta el 22 de octubre mientras ambos gobiernos ordenan a sus ministros de Interior trabajar para su supresión.
15 de octubre. Feijóo culpa al Gobierno español de que Italia controle a viajeros. Feijóo rechazó el recorte del 8 % al presupuesto de la PAC y pidió una auditoría de la burocracia agrícola de la UE.







