Los médicos en huelga en Canarias elevan el seguimiento al 60 %, frente al 9 % que da el Gobierno, y SEMCA acusa a la administración de bloquear la negociación
Las claves
- La administración canaria estima el seguimiento de la huelga en un 9 %.
- Luño afirma que el recuento oficial excluye a médicos de vacaciones, libre disposición, guardia y turnos de tarde.
- Las conversaciones entre sindicatos y la administración están completamente interrumpidas.
- El director del Servicio Canario de Salud dice que la administración ya presentó su oferta y sus líneas rojas.
- Luño rechaza solicitar una reunión y exige que la administración convoque de nuevo.
Javier Luño, portavoz del Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA), denunció que la administración bloquea la negociación y explicó la diferencia entre los datos oficiales y los del sindicato.
Según el Gobierno de Canarias, el seguimiento de la huelga es del 9 %. En cambio, los convocantes la sitúan en un 60 %, una discrepancia que Luño atribuye a la exclusión de médicos de vacaciones, libre disposición, guardia y turnos de tarde del recuento oficial. El seguimiento es mayor en el Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno Infantil y el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
Las conversaciones entre sindicatos y la administración están completamente interrumpidas, según declaró el propio Luño. El director del Servicio Canario de Salud aseguró que la administración ya ha presentado su oferta y sus «líneas rojas», esperando que los sindicatos respondan. Luño rechazó solicitar una reunión y exigió que sea la administración quien convoque de nuevo para retomar el diálogo.
El portavoz calificó el planteamiento de la administración como un «enroque absoluto» y sostuvo que las supuestas líneas rojas no son reales. Luño afirmó que el sistema ya está roto y que la administración se equivoca al pensar que no puede ceder más.
Frente a la acusación de que algunas reivindicaciones son «inasumibles presupuestariamente», Luño contestó que no se dispara el presupuesto y que huelgas anteriores superaron con creces el gasto que supondrían sus peticiones. El sindicato propuso aplazar la aplicación de las mejoras salariales durante dos o tres años para evitar concentrar el gasto sanitario.
Luño justificó la huelga señalando que las condiciones laborales de los médicos han llegado a un punto tan desastroso que no quedó otra alternativa. El paro ha provocado la cancelación de intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas y consultas, generando un problema muy importante para los pacientes. Luño reconoció que el daño para los pacientes es importante, aunque no es la situación que desean.
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