El Gobierno de coalición amplía la prestación obligatoria con ejercicios de reservista durante una década tras el periodo inicial
El Gobierno de Austria, formado por conservadores, socialdemócratas y liberales, presentó el 27 de julio un proyecto para extender el servicio militar obligatorio de seis a nueve meses, citando el deterioro de la seguridad en Europa tras la invasión rusa de Ucrania.
Los tres meses adicionales no se cumplirán de forma continua, sino mediante maniobras y ejercicios de reservista distribuidos a lo largo de los diez años siguientes al servicio inicial. La medida reabre el debate sobre la neutralidad histórica del país, que nunca abandonó este modelo de reclutamiento, a diferencia de la mayoría de sus vecinos europeos.
El sistema actual, vigente desde la posguerra, obliga a todos los varones austriacos mayores de 18 años a cumplir seis meses de formación básica. La reforma propuesta mantendría esa fase inicial, pero añadiría periodos de entrenamiento esporádicos para mantener operativos a los reservistas. Según el Gobierno, la iniciativa responde a la necesidad de reforzar la capacidad de defensa ante amenazas externas, aunque no ha detallado cómo se financiará el aumento de efectivos.
La neutralidad austriaca, consagrada en el Tratado de Estado de 1955, prohíbe la adhesión a alianzas militares como la OTAN, pero permite la autodefensa. Mientras países como Suecia y Finlandia abandonaron su neutralidad para unirse a la Alianza Atlántica tras la guerra en Ucrania, Austria mantiene su estatus, aunque ha incrementado la cooperación con la UE en materia de seguridad. Organizaciones pacifistas ya han criticado la reforma, argumentando que militariza a la juventud sin abordar las causas de los conflictos.
El proyecto deberá ser aprobado por el Parlamento, donde la coalición gobernante cuenta con mayoría suficiente. Si prospera, Austria se convertiría en el país europeo con el servicio militar obligatorio más largo, superando a Suiza (ocho meses) y Dinamarca (cuatro meses). La medida también podría influir en el debate sobre la reintroducción del reclutamiento en otros Estados de la UE, donde solo Grecia y Estonia lo mantienen en la actualidad.
Fuente: infoLibre






