La OTAN da casi por descartada la cumbre de líderes prevista para 2027 en Tirana para evitar un nuevo choque de Donald Trump con aliados como España, según diplomáticos de varios países de la Alianza
Casi nadie en la Alianza ve motivos para celebrarla y sí razones para evitarla. La principal es no repetir el choque entre Donald Trump y varios aliados, entre ellos España y Dinamarca, que se vivió en la cumbre de Ankara de 2026.
Los diplomáticos describen las posibilidades de que la cumbre se celebre como «muy, muy escasas». Añaden que lo más probable es que no haya ninguna reunión, tanto por la imprevisibilidad del presidente de EE. UU. como por el lugar previsto.
Existe duda sobre la inversión real de Albania en defensa y si supera el umbral del 2 % del PIB. EE. UU. ha dejado claro que no aceptará una cumbre en Albania a menos que cumpla ese requisito.
Las decisiones de gasto militar fueron fijadas en La Haya en 2025, estableciendo un objetivo del 5 % del PIB, con 3,5 % en gasto duro y 1,5 % en inversiones de defensa. España rechaza ese objetivo y el Gobierno sostiene que puede cumplir sus compromisos invirtiendo mucho menos del 5 %, algo que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, considera imposible.
Para controlar el cumplimiento de los aliados, la OTAN realizará exámenes regulares sin necesidad de una cumbre. Una posible cumbre de emergencia podría convocarse en Bruselas o por videoconferencia si ocurren acontecimientos graves, como una mayor agresión rusa.
Esta semana Rumanía acusó a Rusia de un ataque con drones que hundió el carguero Khoryv, provocando la muerte de al menos un marinero y la desaparición de tres más. El presidente rumano, Nicusor Dan, informó de que el buque civil, con tripulantes ucranianos y azerbaiyanos, fue alcanzado frente a las costas de Rumanía. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que los ataques ponen en peligro vidas inocentes y desafían el derecho internacional.
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