El portavoz nacional del PP, Borja Sémper, ha exigido responsabilidades políticas tras el choque de trenes de Urda, que deja 69 fallecidos y 15 heridos muy graves, y ha afirmado que la gestión trasciende al ministro Óscar Puente.
En una entrevista radiofónica, el político vasco ha asegurado que «los españoles no piden milagros, simplemente piden que España vuelva a funcionar, que los trenes lleguen a su hora y, a ser posible, que lleguen a destino».
El siniestro se produjo alrededor de las 8.53 horas en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla, entre Los Yébenes y Urda, cuando un AVE de Renfe que circulaba a más de 200 kilómetros por hora embistió por detrás a un tren de Iryo que estaba detenido en la vía. El impacto provocó la caída de varios vagones por un terraplén tras partir el convoy de Madrid-Atocha a las 8.00 horas con 397 pasajeros, mientras el Iryo había salido a las 7.54 con 147 viajeros.
Sémper ha vinculado la catástrofe con el accidente registrado el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que murieron 46 personas. El dirigente popular ha sostenido que la «sucesión de cosas inexplicables» en el transporte ferroviario «hace tiempo que debería haber dado con alguna responsabilidad política».
El portavoz del PP ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de ser «experto en externalizar la responsabilidad siempre» y ha advertido de que esa actitud «tiene consecuencias» para las personas. A su juicio, la tragedia evidencia una «descomposición del Estado» y una pérdida de credibilidad de los ciudadanos en sus instituciones y en la palabra de los gobernantes.
El político ha afirmado que la responsabilidad «trasciende de Óscar Puente», ministro de Transportes, y de «la caricatura del tuitero, del bronco, del que insulta». Sémper ha señalado directamente a quien permite esto y a quien ha diseñado desde el poder una política tóxica y basada en el relato.


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