Abascal justificó su ausencia alegando que no quería estar en una tribuna llena de traidores y se reunió en Ceuta con el líder francés Jordan Bardella
Santiago Abascal, líder de Vox, no asistió al acto central del 12 de octubre. Se desplazó a Ceuta para defender la «soberanía e integridad territorial» junto a Jordan Bardella, de Agrupación Nacional.
Abascal explicó que no quería estar en una «tribuna llena de traidores» y que su «obligación» era estar en la ciudad autónoma. Añadió que España «no puede olvidar» a sus compatriotas tras haber «soportado una invasión patrocinada por Marruecos».
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sí participó en el desfile con el resto de autoridades autonómicas, a excepción de Juanma Moreno, María Chivite e Imanol Pradales.
Al mismo tiempo, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, estuvo presente en el acto central.
Abascal repitió sus habituales reclamos contra la migración, calificando a los migrantes de «invasores»
«Los españoles vamos a tener la oportunidad de cambiar las cosas, de recuperar nuestra dignidad nacional», afirmó el dirigente. «Y vamos a encontrar la hora de devolver la grandeza a España».
Prometió «repatriaciones inmediatas» y exigió que los extranjeros que viven de ayudas sociales y no trabajan sean expulsados. Añadió que quiere que España mantenga su identidad sin imponer fanatismos religiosos.
En 2025, Abascal también había plantado a Felipe VI y al Ejército. Alegó que no quería coincidir con el presidente Pedro Sánchez para no «legitimarle» ni «blanquearle».







