Carlos Velázquez afirma que el presidente socialista de Castilla-La Mancha no ha confirmado su candidatura y critica a la ministra de Educación por no responder a peticiones municipales
El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez (PP), ha puesto en duda la continuidad del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (PSOE), como candidato en las próximas elecciones regionales, al tiempo que ha acusado a la ministra de Educación, Milagros Tolón, de no responder a las demandas de la ciudad para financiar un pabellón deportivo.
Velázquez afirmó que García-Page no confirma y le escuchamos plantear dudas sobre su propia continuidad, aún siendo presidente, lo que es llamativo. El alcalde popular, que gobierna en coalición con Vox, vinculó la posible candidatura de Paco Núñez a la Junta de Castilla-La Mancha con la eventual ausencia de Page. A pesar de las diferencias con el Gobierno regional, Velázquez destacó la «muy buena relación» con la Junta, aunque lamentó la falta de sintonía con el Ejecutivo nacional.
La crítica a Tolón, exalcaldesa de Toledo y actual ministra, se centró en su falta de respuesta a una propuesta municipal para financiar un pabellón polideportivo. Velázquez afirmó que, al margen de ir a la final del Mundial, para Toledo está pasando sin pena ni gloria. El Ayuntamiento de Toledo había elevado la petición a su despacho sin obtener contestación, según el alcalde.
El PSOE toledano respondió acusando a Velázquez de buscar permanentemente culpables en otras administraciones para tapar su propia incompetencia. El vice portavoz socialista, Pablo García, recordó que el Ayuntamiento perdió 20 millones de euros en fondos europeos para proyectos como el pabellón polideportivo, al modificar el proyecto inicial presentado por el anterior Gobierno municipal del PSOE. García atribuyó la falta de financiación a la gestión de Velázquez, que habría reducido la puntuación necesaria para acceder a los fondos.
El pacto entre PP y Vox en Toledo también fue objeto de polémica. Velázquez defendió la estabilidad del acuerdo, aunque admitió «fricciones» y la necesidad de más concejales para «ir más rápido» en la consecución de objetivos.
La tensión entre Velázquez y el PSOE refleja la pugna por el control político en Castilla-La Mancha, donde el PP aspira a recuperar la Junta tras dos décadas de gobierno socialista. La falta de confirmación de García-Page como candidato añade incertidumbre a un escenario electoral que podría definirse en los próximos meses.
Fuente: El Debate







