El exjefe del Estado Mayor de la Defensa sostiene que la crisis de Ceuta forma parte de una guerra híbrida y propone duplicar efectivos y desplegar buques
El general retirado Fernando Alejandre, exjefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), ha reiterado que Marruecos constituye una amenaza real para la seguridad española. Lo ha dicho tras el asalto masivo ocurrido el 30 de julio en la frontera de Ceuta.
En una entrevista concedida a ABC en marzo, Alejandre describió la situación como una guerra híbrida declarada por Marruecos. Sostuvo que Marruecos es una amenaza real para España y que está jugando muy bien sus bazas. El propio militar considera que la entrada de 80.000 personas fue una prueba de la estrategia marroquí. Añade que parte de los infiltrados permanecen ocultos en la ciudad.
El exjefe del Estado Mayor afirma que la falta de reacción de las autoridades permitió que la crisis se desarrollara. Sostiene que una respuesta inmediata habría limitado las víctimas. Señaló que si hubieran colocado una bandera de la Legión en el paso del Tarajal y puesto soldados con cara de mala leche en la primera línea, se habría acabado la presente historia.
A su juicio, la presencia de militares sin armas en Ceuta representa una falta de respeto a la profesión. Considera que debilita la capacidad disuasoria. Declaró que se podían haber ahorrado todo esto sí hubieran hecho bien las cosas en julio. Añadió que la violencia debe quedar reservada a quienes reciben órdenes de mando.
Aunque reconoce que la guarnición actual es pequeña, Alejandre propone duplicar el número de efectivos. También plantea desplegar buques de la Armada en el puerto y reforzar la vigilancia aérea con aviones y helicópteros. También sugiere mantener de forma permanente buques y aviones en el sur de la península para impedir nuevas incursiones.
El general advierte que la clave de la frontera la controla el rey de Marruecos. Dice que puede abrirla o cerrarla a su voluntad. Advirtió de que lo mismo que ocurrió en Crimea les ocurrirá a ellos cuando el rey de Marruecos quiera. Subrayó la necesidad de una voluntad gubernamental clara para recuperar la capacidad de disuasión.
Según Alejandre, la próxima fase de la guerra híbrida podría consistir en la colocación de una bandera marroquí en una rotonda. Después podría intervenir la Guardia Civil y producirse disparos. Concluyó que hay gente infiltrada en algunas barriadas de Ceuta y que, si no se actúa, la situación puede escalar rápidamente.
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