Las incursiones ocurrieron a finales de julio durante la llegada de 100.000 migrantes y obligaron a España a reforzar su presencia naval en Ceuta
Las claves
- El almirante retirado Juan Rodríguez Garat considera que las incursiones de buques marroquíes en aguas de Ceuta son una acción de guerra híbrida.
- Pedro Sánchez admitió el 12 de octubre que buques marroquíes habían entrado en aguas españolas durante la entrada masiva de migrantes.
- Los buques marroquíes permanecieron en aguas españolas y no estaban en paso inocente.
- La presencia de los buques coincidió con la llegada de 100.000 migrantes marroquíes a Ceuta.
- Marruecos no reconoce la soberanía española ni las aguas territoriales de Ceuta y Melilla.
El almirante retirado Juan Rodríguez Garat explicó a 20minutos que varios buques militares marroquíes realizaron incursiones en aguas de soberanía española durante la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio.
Ese episodio, que no se conoció hasta más de dos meses después, provocó momentos de tensión entre ambas armadas y obligó a España a reforzar su presencia naval en la zona. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, admitió el 12 de octubre que los buques marroquíes habían entrado en aguas españolas, lo que abre nuevos interrogantes sobre las intenciones de Rabat.
El almirante sostuvo que los barcos no estaban en paso inocente, sino que permanecían en aguas españolas. Esto vulnera el derecho internacional que permite el paso solo cuando los buques están de tránsito. Según la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, esas aguas son españolas, y la presencia prolongada de buques marroquíes constituye una violación de la soberanía española.
Durante la misma jornada, 100.000 migrantes marroquíes cruzaron la frontera hacia Ceuta, mientras los buques permanecían en la zona, lo que el almirante interpreta como una coincidencia no casual. El delegado del Gobierno en Ceuta describió las patrullas como rutinarias, pese a los momentos de riesgo de colisión entre buques españoles y marroquíes.
El almirante criticó la versión oficial del Gobierno, señalando tres inconsistencias: confundir la crisis migratoria con una acción de guerra híbrida, presentar el hecho como puntual y minimizar la frecuencia de enfrentamientos navales entre vecinos. Aseguró que Marruecos lleva décadas sin reconocer la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, y que nunca ha aceptado la Convención de la ONU que delimita esas aguas.
El almirante explicó que la acción forma parte de una estrategia de guerra híbrida, cuyo objetivo es presionar políticamente a España para que se distancie de Argelia y de la cuestión saharaui. Marruecos persigue el sueño del Gran Marruecos, que incluye la incorporación del Sáhara Occidental, la revisión de fronteras con Argelia y la soberanía sobre Ceuta y Melilla.
El almirante descartó que Marruecos buscara una escalada militar en Ceuta, afirmando que la intención no era conquistar la ciudad sino ejercer presión política.
Antes, en Capitol
11 de septiembre. Garat avisa de una fractura total entre el Gobierno y el pueblo por Ceuta. El almirante retirado sostiene que el Ejecutivo carece de voluntad de vencer y reclama unidad frente a Marruecos.
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