La participación fue del 38,8%, la más baja desde 1983, y el ultranacionalista Restore Britain obtuvo 2,54% de los votos, limitando a Reform
El Partido Laborista revalida el escaño en Holborn and St. Pancras con el 45,2% de los votos (9 de octubre), frenando el avance del Partido Verde en unas elecciones anticipadas convocadas tras la dimisión de Keir Starmer.
El resultado, conocido el jueves, confirma a Andy Burnham, primer ministro británico y líder laborista, como figura con mayor proyección electoral que su predecesor, Keir Starmer, quien dimitió en julio tras perder el apoyo interno. La victoria simboliza el rechazo del electorado a la fractura interna en la izquierda, agravada por la polémica moción antisionista aprobada por los Verdes el pasado fin de semana.
¿Por qué importa este comicio?
Estas elecciones anticipadas, convocadas tras la renuncia de Starmer, eran un referéndum sobre el futuro del laborismo y su capacidad para contener el avance de la izquierda radical. El Partido Verde, liderado por Zach Polanski, había logrado equipararse en intención de voto a los laboristas durante el mandato de Starmer. Sin embargo, su división interna —cuatro de sus cinco diputados rechazaron la moción antisionista— y la prohibición de entrada a Israel a Polanski (judío) por «antisemitismo» debilitaron su mensaje.
La participación del 38,8 %, la más baja desde 1983, refleja el desinterés ciudadano por un proceso percibido como una «guerra interna» entre progresistas. Sin embargo, el resultado subraya que Burnham mantiene un margen de maniobra frente a su rival interno, Lisa Nandy, quien aspiraba a liderar la formación.
El Partido Verde triplica sus votos, pero pierde el escaño
Aunque Polanski no logró el acta, su formación multiplicó por más de tres su porcentaje de voto respecto a 2024, según datos oficiales. La estrategia «ecopopulista» del Verde —con candidaturas de perfil mediático y críticas al sionismo— atrajo a un electorado joven y urbano. Sin embargo, su falta de cohesión interna y el boicot israelí a su líder limitaron su impacto. Polanski descartó dimitir tras la derrota, aunque reconoció que los resultados «exigen reflexión».
El Partido Conservador (tories) y Reform UK perdieron apoyo en la circunscripción. El ultranacionalista Restore Britain obtuvo un 2,54% de los votos, lo que afecta las perspectivas de Reform en futuras elecciones.
El laborismo en caída libre, pero sin alternativas a la vista
El 45,2 % obtenido por Abdi-Wali es cuatro puntos menos que el resultado de Starmer en 2024 y 30 puntos inferior al histórico del laborismo en 2017. La tendencia de declive se repite en otros frentes: en las elecciones locales de Lambeth y Newcastle-under-Lyme, la formación recuperó terreno tras su derrota en mayo. Sin embargo, sin revertir la erosión de su base tradicional.
El contexto internacional agrava la presión sobre Burnham. La UE y Estados Unido observan con recelo el giro antisionista de los Verdes, mientras el Reino Unido enfrenta tensiones diplomáticas con Israel. La victoria laborista en Holborn —barrio histórico de intelectuales como Virginia Woolf o John Maynard Keynes— contrasta con el auge de discursos radicales en otras circunscripciones, como Brístol, donde el Partido Verde ya gobierna en coalición.
Para los analistas, el resultado es una «victoria pírrica»: el laborismo evita un colapso. Sin embargo, sin ofrecer una hoja de ruta clara para frenar su declive. La próxima cita electoral, las generales de 2027, se antojan como el verdadero termómetro del futuro de Burnham y su capacidad para unir a una izquierda dividida entre el pragmatismo institucional y el radicalismo identitario.
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