El inspector jefe de la Policía Nacional y el teniente coronel jefe de Operaciones de la Guardia Civil en Ceuta contaron este lunes a la juez María Tardón, de la Audiencia Nacional, que chocaron sobre si cerrar la frontera el 30 de julio sin recibir indicaciones del Ministerio del Interior
Las claves
- La juez de la Audiencia Nacional María Tardón tomó declaración como testigos a los dos mandos que se enfrentaron en la frontera el 30 de julio.
- El inspector jefe Lorenzo Fages Cortés quería cerrar la valla y el teniente coronel Miguel Lobo, mantenerla abierta para evitar víctimas.
- Ninguno de los dos recibió indicaciones de Interior, aunque la Delegación del Gobierno conocía la discrepancia.
- Según sus estimaciones, entraron entre 2.500 y 5.000 personas por hora.
- Contaban con 20 o 25 policías y 10 o 12 guardias civiles en la zona.
La juez de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, escuchó este lunes a los dos mandos que se enfrentaron en la frontera la mañana del 30 de julio, cuando las llegadas desde Marruecos, que ya se contaban por cientos los días previos, pasaron a millares cada hora. Ambos declararon que no recibieron indicaciones del Ministerio del Interior sobre si había que cerrar la frontera terrestre.
Comparecieron como testigos el inspector jefe de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, Lorenzo Fages Cortés, y el teniente coronel jefe de Operaciones de la Guardia Civil en Ceuta, Miguel Lobo. La juez los citó a raíz de un escrito del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (Cenif) con un fotograma en el que aparecían encarados.
Fages quería cerrar la valla para frenar el flujo creciente de personas y Lobo quería mantenerla abierta para evitar que la aglomeración acabara causando víctimas. Según sus estimaciones, por la frontera terrestre llegaron a pasar entre 2.500 y 5.000 personas por hora.
El inspector declaró que, «ante la riada» de personas, propuso cerrar el paso y que el jefe de fronteras de la Policía se lo autorizó. La valla estuvo cerrada «varios minutos», hasta que el mando de la Guardia Civil «obligó» a reabrirla. Según Fages, el teniente coronel estaba «fuera de sí» y le dijo que asumía la responsabilidad. A Fages, la superioridad le acabó diciendo que hiciera «lo que considerara».
Lobo trasladó su criterio al jefe de Gabinete del delegado del Gobierno, de modo que Interior conocía la discrepancia. A la pregunta de la juez sobre si recibió instrucciones, respondió que no. También discutió con el jefe de la Unidad de Intervención Policial tras escuchar dos disparos de pelotas, y este le dijo que tenían orden de dirigir a la gente hacia el polígono de El Tarajal. Según el inspector, la Guardia Civil parecía dirigirla hacia la ciudad.
Los dos coincidieron en que no hubo coordinación entre ambos cuerpos hasta el 31 de julio, cuando terminó la entrada masiva. Un protocolo interno de la Policía Nacional de 2021, que preveía colaborar con la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas, no se activó, y el inspector no supo precisar quién debía hacerlo.
También coincidieron en la falta de medios. El jefe de Seguridad Ciudadana tenía «20 o 25 hombres» y el teniente coronel, 10 o 12 en la zona de la frontera, con los que «era imposible» parar a quienes entraban.
Lobo declaró que «jamás» le avisaron de una convocatoria masiva para entrar en Ceuta aprovechando el festivo marroquí del Día del Trono, un asunto que la Delegación del Gobierno sí había tratado con el CNI. Añadió que la noche anterior vio «seis barcos marroquíes en la zona límite del mar territorial» y que lo comunicó a la Delegación. El inspector confirmó la presencia de buques de la Armada de Marruecos, sin poder precisar la distancia, y de una fragata española.
La juez ya dispone de las imágenes de unas 40 cámaras de la zona, que la Guardia Civil le entregó este lunes.
Corrección (27/10/2026): la noticia atribuía al teniente coronel Miguel Lobo la indicación de la superioridad de hacer «lo que considerara» y una discusión con «su jefe»; según la declaración, esa indicación la recibió el inspector Lorenzo Fages y Lobo discutió con el jefe de la Unidad de Intervención Policial.
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