Las claves
- El patrullero Atalaya está desplegado en Ceuta.
- El patrullero Isla de León opera en Melilla.
- El Isla de León cuenta con 10 miembros, una ametralladora Browning, fusiles CETME, escopetas POSTAS y pistolas de 9 mm.
- Desde el 30 de julio la Armada española cambió su protocolo y envía patrulleros al encuentro de buques marroquíes.
- Antes se monitorizaba el paso inocente desde el COVAM, ahora se sale al encuentro de los buques.
El 12 de octubre el buque insignia de la Marina Real marroquí, el Mohamed VI, invadió las aguas territoriales españolas. Esto obligó a Defensa a movilizar embarcaciones desde Rota y al JEMAD a contactar a Marruecos para pedir el cese del ataque.
Hasta el 30 de julio la actitud de España era de prudencia y vigilancia sin actuar. Sin embargo, tras el altercado los protocolos cambiaron y ahora se envían patrulleros al encuentro de los buques marroquíes.
Actualmente el patrullero Atalaya, dotado con cuatro ametralladoras, un cañón y una tripulación de 48 personas, está operando en Ceuta. Paralelamente, el patrullero Isla de León, con 10 miembros, una ametralladora Browning, fusiles CETME, escopetas POSTAS y pistolas de 9 mm, se emplea en Melilla.
Antes la monitorización del paso inocente se realizaba desde el Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (COVAM). Sin embargo, ahora el control se apoya en la salida de barcos al encuentro de los que hacen el paso inocente. En los últimos diez días no se han registrado movimientos de buques marroquíes, aunque la vigilancia se mantiene activa.
Fuentes del Ministerio del Interior, de la Guardia Civil y de la Armada confirmaron que ni el pasado jueves ni durante la visita de los Reyes hubo ningún paso inocente. Según una fuente militar, España está más vigilante y ya no espera a que los buques entren para actuar.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar reconoce el derecho de paso inocente siempre que la navegación se ajuste a sus condiciones. La salida de los patrulleros busca disuadir a Marruecos, mostrando que España vigila sus aguas y puede intervenir si se cumplen las condiciones legales.







