La embajada estadounidense en Guatemala afirma que Pekín ejerció coerción para impedir reuniones con el canciller taiwanés Lin Chia-lung
Estados Unidos ha señalado que China ejerció presión sobre varios diputados del Parlamento Centroamericano. Ocurrió durante la visita oficial del canciller de Taiwán, Lin Chia-lung, a Guatemala.
La Embajada de EE. UU. en Guatemala informó que existió coerción de China sobre legisladores de distintas nacionalidades para impedir que se reunieran con el canciller taiwanés.
La representación consular estadounidense afirmó que todos deben abrir los ojos ante lo que calificó como influencia maligna de China en la región.
«Presionar a diputados centroamericanos para decidir con quién pueden reunirse no es cooperación. Es coerción. No podemos hacernos los ciegos», añadió la embajada.
Lin Chia-lung llegó a Guatemala la semana pasada para reforzar los lazos bilaterales entre Taiwán y el país centroamericano.
Durante el viaje oficial, ambas partes dialogaron sobre transporte eléctrico, telecomunicaciones y posibles inversiones asiáticas en territorio guatemalteco.
La visita buscaba dar continuidad a los compromisos asumidos en 2025, cuando el presidente Bernardo Arévalo de León se reunió con autoridades taiwanesas en Taipéi.
Guatemala forma parte del grupo de doce países que mantienen relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán. El Ejecutivo guatemalteco mantiene esa postura frente a la presión de Pekín.
De los doce estados que reconocen a Taiwán, siete están en América Latina y el Caribe. Son Paraguay, Guatemala, Belice, Haití, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y San Cristóbal y Nieves.
En los últimos años, la isla ha perdido el reconocimiento de varios países de la región. Entre ellos, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Nicaragua y Honduras establecieron vínculos con China.
China considera a Taiwán una parte inalienable de su territorio. Exige a los países que mantienen relaciones con la isla que rompan esos lazos oficiales.
Según la embajada estadounidense, la presión ejercida por China constituye una forma de interferencia que vulnera la autonomía de los parlamentarios centroamericanos.
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