El plan, revelado por el Miami Herald, incluía inversiones y la privatización de la petrolera estatal Cupet, pero no se concretó por el rechazo cubano y las presiones en Miami.
El Gobierno de Estados Unidos propuso a Cuba un acuerdo energético que incluía el suministro de petróleo e inversiones a cambio de la salida del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y la privatización de la estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet). La propuesta, revelada este jueves por el diario Miami Herald, no llegó a concretarse.
El plan buscaba que inversores estadounidenses tomaran el control del sector petrolero de la isla y otorgar a Washington una influencia decisiva en el país, según una fuente con conocimiento de las negociaciones que solicitó permanecer bajo el anonimato. La operación quedó bloqueada por la reticencia de Cuba y por presiones políticas en Miami.
La revelación sitúa el petróleo en el centro de la relación entre Washington y La Habana, un vínculo donde el crudo ha funcionado históricamente como palanca de presión. Cuba depende de suministros externos para sostener su economía, y la estatal Cupet controla la exploración, extracción y comercialización del crudo en la isla.
Quién controla el petróleo cubano
Cupet es la empresa estatal que gestiona el sector petrolero de la isla, lo que explica que su privatización apareciera como condición en la propuesta estadounidense. El texto no detalla el volumen de petróleo ni el montante de las inversiones que se pusieron sobre la mesa.
La fuente consultada tampoco precisa en qué momento exacto se produjeron las conversaciones ni qué nivel del Gobierno estadounidense las impulsó. El diario Miami Herald fue el medio que dio a conocer la existencia del plan.
El peso de Miami en la política hacia Cuba
Las presiones políticas en Miami aparecen como uno de los factores que impidieron cerrar el acuerdo. El exilio cubano en Florida ha condicionado durante décadas la posición de Washington hacia La Habana, y cualquier gesto de acercamiento energético con el Gobierno de Díaz-Canel genera rechazo entre sectores de esa comunidad.
El texto fuente no identifica a los actores concretos que ejercieron esa presión ni especifica si el plan llegó a estar sobre la mesa de la Casa Blanca. Tampoco consta la fecha en que se planteó la propuesta.
Un acuerdo que nunca se firmó
La propuesta quedó en un intento sin resultado. No hay confirmación de que ambas partes llegaran a negociar formalmente ni de que existiera un documento firmado. El suministro de petróleo y las inversiones estadounidenses en el sector energético cubano no se materializaron.
La revelación se produce en un contexto de relación tensa entre ambos países, sin que la fuente aporte detalles sobre contactos posteriores entre Washington y La Habana.







