La Administración Trump impone sanciones a países que mantengan vínculos económicos con Irán, incluyendo a China
El Gobierno de Donald Trump ha anunciado un plan de asfixia económica a Irán, bautizado como Operation Economic Outcast, que pretende aislar al régimen de los ayatolás del resto del mundo.
El secretario de Tesoro, Scott Bessent, ha declarado que cualquier tipo de relación económica con este régimen asesino expondrá a los responsables a todo el peso del poder estadounidense.
La respuesta de Irán
Desde Teherán, el ministro de Exteriores iraní ha indicado que no se amedrentarán ante las nuevas amenazas de sanciones y que están dispuestos a responder ante cualquier tipo de agresión.
Implicaciones económicas
La nueva estrategia pasa por imponer nuevas y duras sanciones a los países que se nieguen a cortar sus vínculos económicos con Irán, incluyendo a China, lo que podría desencadenar una guerra comercial entre las dos grandes potencias globales.
El Departamento del Tesoro sancionará a más de 60 entidades, personas y buques de todo el mundo que permitan a Irán adquirir tecnología nuclear y de misiles.
El secretario de Tesoro, Scott Bessent, aclaró que el plan no incluye aún nuevas penalizaciones específicas ni una fecha límite para su cumplimiento, dejando a los países en una posición de incertidumbre respecto a los plazos de las sanciones.
En respuesta, el ministro de Exteriores iraní, Mosén Rezaei, amenazó con detener por completo las exportaciones de petróleo a los aliados de Estados Unidos si la presión económica continúa, subrayando la capacidad de Irán para usar su recurso energético como herramienta de represalia.
Fuente: El Mundo (Internacional)







