El exministro de Cultura e Innovación, investigado por administración desleal del Fondo Cultural Nacional, compareció con su familia y negó que vaya a huir
El Parlamento de Hungría levantó la inmunidad de Balázs Hankó en una sesión extraordinaria, permitiendo su detención por agentes de la Agencia Tributaria. Hankó, ministro de Cultura e Innovación entre julio de 2024 y mayo de 2026, compareció en la cámara con su mujer y sus cuatro hijos. Dijo que no huirá ni se esconderá.
En una entrevista concedida a El Debate poco antes de su arresto, Hankó describió el caso del Fondo Cultural Nacional como una venganza contra la política cultural del anterior Gobierno de Viktor Orbán. En sus propias palabras, afirmó que el nuevo Ejecutivo busca detener y encarcelar a los antiguos funcionarios del régimen.
Balázs Hankó, nacido en Salgótarján en 1978, es diputado, farmacéutico, catedrático y antiguo vicerrector de la Universidad Semmelweis. Durante su gestión, la política de familia elevó la fecundidad de 1,23 a 1,59 hijos por mujer y duplicó los matrimonios, de 35.520 a más de 72.000.
Fecundidad al alza y abortos a la baja
Hankó recordó que su cartera incluía la educación superior, la innovación, la ciencia, la cultura y la política de juventud. Defendió la combinación de estos ámbitos como los tres pilares del patriotismo, argumentando que la familia y la juventud son el futuro de la nación.
Hankó sostuvo que la Fiscalía carece de independencia porque el primer ministro influye directamente sobre los fiscales. Aseguró que el Parlamento retirará su inmunidad porque el deseo político es «absolutamente evidente».
El nuevo Gobierno, liderado por Péter Magyar, llegó al poder tres semanas antes de que la Comisión Europea desbloqueara 16.400 millones de euros. Hankó describió a Magyar como distinto de Orbán y le acusó de actuar en nombre del globalismo y de recibir apoyo de Bruselas, del Partido Popular Europeo y de agentes económicos extranjeros.
Siete detenidos por el Fondo Cultural Nacional
En el contexto europeo, el caso se produce mientras Bruselas excluye a universidades húngaras gestionadas por fundaciones de interés público del programa Erasmus. Seis instituciones presentaron recursos ante la justicia europea, y la vista celebrada en septiembre del año pasado sigue sin sentencia.
El modelo de fundaciones, que abarcaba 21 universidades y atendía a aproximadamente dos tercios de los estudiantes húngaros, se considera un pilar de la soberanía cultural y científica del país. Henko advirtió que su desmantelamiento podría debilitar la independencia académica.
Hasta la fecha, siete personas vinculadas al caso han sido detenidas, entre ellas varios antiguos colaboradores de Hankó. Dos permanecen en prisión desde hace más de tres meses, mientras los otros cinco están bajo restricciones de movimiento por riesgo de reincidencia delictiva.
El proceso judicial seguirá su curso y la Fiscalía solicitará al Parlamento la retirada definitiva de la inmunidad de Hankó. La situación refleja la profunda polarización política en Hungría tras la llegada al poder de Magyar y el intento de revisar las políticas del anterior Gobierno.







