El líder del PP avisa a los suyos de que «habrá más» revelaciones sobre los avisos previos a la invasión de Ceuta y anticipa responsabilidades políticas y judiciales
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha enviado un mensaje interno a sus barones territoriales y a la directiva del partido para fijar y coordinar la posición de la formación ante la desclasificación de los avisos previos a la invasión de Ceuta del 30 de julio. En ese mensaje, al que ha accedido El Mundo, Feijóo pide a los suyos que se «ciñan» a la «línea de Génova» cada día y sostiene que la desclasificación «es una voladura controlada por parte de un Gobierno que ya no es capaz de frenar el flujo de informaciones de CNP, CNI e Inteligencia Militar».
El líder del PP anticipa que las revelaciones no se detendrán: «Esto es solo el principio y habrá más», augura en el mensaje, y prevé que en los próximos días se conocerán nuevos avisos de los servicios de inteligencia. «Cada nueva información confirma la gravedad de lo ocurrido. Creemos que así seguirá siendo, así que coordinación: les tenemos donde queremos, a mejor no van a ir y hay mucho en juego», añade.
El mensaje llega después de que el Gobierno hiciera públicos este miércoles 40 documentos con avisos de los servicios secretos sobre la crisis de Ceuta. En particular, el CNI avisó de la inminencia de un asalto «masivo» de la frontera entre Marruecos y España. El Ejecutivo sostiene que no se podía prever la «magnitud» de lo ocurrido —más de 80.000 personas, 72.000 según el Gobierno sin un recuento conocido, reventando los controles—, una explicación que repiten el presidente y los ministros.
Para Feijóo, España tiene delante «un Gobierno completamente desmembrado y en guerra interna abierta», y por eso reclama a los suyos gestionar la situación «con serenidad y con responsabilidad». El líder popular cierra su mensaje con una advertencia: «Van a pagar por esto. No puede ser de otro modo. Habrá responsabilidades políticas y habrá responsabilidades judiciales».
La instrucción de Génova busca evitar que los distintos territorios del partido marquen posiciones dispares sobre un asunto que el PP ha convertido en su principal línea de desgaste al Gobierno. La desclasificación de documentos del CNI y de otros servicios coloca el foco sobre qué sabían el Ejecutivo y los ministerios implicados antes del 30 de julio, y el PP quiere que esa presión se sostenga con un único discurso.







