El canciller alemán reunió a los mayores contribuyentes netos de la UE para exigir mayor transparencia y recortes de cientos de miles de millones al plan de 1,8 billones de euros
El canciller alemán Friedrich Merz calificó de «irreal» la propuesta de la Comisión Europea de destinar 1,8 billones de euros al próximo presupuesto de la Unión, tras recibir en la Cancillería a los principales contribuyentes netos del bloque.
Merz sostuvo que los países que más aportan al fondo comunitario no están dispuestos a incrementar sus cuotas y, en cambio, exigen una mayor claridad sobre el uso de los recursos, así como una reducción de «cientos de miles de millones» de gastos que consideran excesivos.
La reunión, celebrada este jueves en Berlín, se enmarca en una creciente resistencia de los Estados más aportadores, que buscan organizar un bloque de presión dentro de la toma de decisiones presupuestarias de Bruselas.
Según la normativa comunitaria, la Comisión Europea elabora el proyecto de presupuesto y lo somete al Consejo de Ministros, donde cada Estado miembro vota en función de su peso económico; Alemania, como mayor contribuyente neto, ha jugado históricamente un papel decisivo en la aprobación de los fondos.
El rechazo alemán se produce tras años de debates sobre la sostenibilidad del modelo de financiación de la UE, en los que se ha cuestionado la ampliación de programas de defensa, agricultura y cohesión que elevan el gasto total.
En la misma sesión, los representantes de los demás grandes contribuyentes reiteraron su intención de no aceptar aumentos y demandaron que la Comisión publique un desglose detallado de los «cientos de miles de millones» que, según ellos, deberían recortarse antes de cualquier nuevo acuerdo.
Fuente: ABC (Internacional)







