El pacto entre PP, PSdeG y Democracia Ourensana mantiene el 50% de materias no lingüísticas en gallego
El Partido Popular, PSdeG y Democracia Ourensana acuerdan impartir asignaturas como Matemáticas, Tecnología o Física y Química en gallego a partir del curso 2028-2029.
El pacto mantiene el reparto del 50 % de materias no lingüísticas en los centros bilingües.
El acuerdo, anunciado en A Coruña, sitúa de nuevo el futuro del gallego en el centro del debate educativo.
La medida ha generado críticas desde distintos sectores educativos y el rechazo del Bloque Nacionalista Galego (BNG).
Carmen Denébola, integrante de un grupo de investigación de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), considera necesario superar la mera distribución de horas lectivas.
Críticas: ¿avance o medida insuficiente?
«El gallego sirve para explicar una ecuación, sirve para programar o hablar del universo», afirma la investigadora, defendiendo el uso del idioma como herramienta de conocimiento.
Denébola advierte que el acuerdo plantea una compensación entre asignaturas: si algunas materias científicas se imparten en gallego, otras pasarán al castellano para mantener el equilibrio del 50%.
«Si se concreta así como lo han contado, abrimos una puerta mientras estamos cerrando otra», explica.
La investigadora señala que el reparto idéntico del 50 % de horas no garantiza igualdad real de oportunidades entre estudiantes de distintos entornos.
Desigualdades: el reto de un reparto uniforme
«Una cifra idéntica del 50 % para todo puede mantener muchas desigualdades porque la realidad es diversa a lo largo del conjunto de Galicia», advierte.
Benévola propone que la evaluación de la política lingüística se centre en las competencias adquiridas al finalizar la enseñanza obligatoria.
«¿Pueden explicar una idea en gallego sin cambiar al castellano porque les faltan recursos? Eso es lo que nos deberíamos plantear», sostiene.
En cuanto a la educación infantil, la investigadora destaca la necesidad de un contacto temprano y positivo con el gallego mediante cuentos y juegos.
«Para poder elegir una lengua hay que tener capacidad y ocasiones de usarla», recuerda, subrayando la importancia de la inmersión.
Denébola insiste en que garantizar el acceso al gallego no es solo responsabilidad de los centros educativos, sino también de ocio, medios y servicios públicos.
«La lengua nos permite aprender, relacionarnos, construir identidad y sentirnos parte de la comunidad que habla ese idioma», concluye.
El desarrollo normativo que determinará cómo se aplicarán estos cambios en los centros educativos sigue pendiente.
El debate sobre la eficacia del acuerdo continuará hasta que se definan los instrumentos y plazos para su aplicación.
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