El ministro también pidió ampliar la operación Minerva más allá del 2 de septiembre
El ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, envió el 28 de agosto de 2026 una carta a Beate Gminder, directora general de Migración y Asuntos Internos de la Comisión Europea, solicitando apoyo de Frontex, Europol y la Agencia de la UE para el Asilo (EUA) en la gestión del triaje de los inmigrantes que permanecen en Ceuta tras la oleada del 30 y 31 de julio.
La petición se produce mientras la operación Minerva, que cubre los puertos de Algeciras, Tarifa y Ceuta dentro del marco de la operación Paso del Estrecho, está prevista para finalizar el 2 de septiembre. Grande‑Marlaska pidió que su duración se prolongue hasta que resulte posible, con el objetivo de reforzar la vigilancia y el control en los puntos de entrada marítimos.
Frontex, agencia europea encargada de la gestión de fronteras exteriores, y Europol, la policía de la Unión, ya habían ofrecido asistencia al embajador español ante la UE. La solicitud formal del Gobierno busca que esas agencias participen directamente en el triaje, es decir, en la clasificación y priorización de los solicitantes de asilo, para acelerar la tramitación de sus expedientes.
El dispositivo de triaje, activado tras la masiva llegada de personas, está bajo la responsabilidad del Ministerio del Interior y depende de la normativa europea sobre asilo y gestión de fronteras. La intervención de la EUA permitiría canalizar los casos a los procedimientos de asilo de la UE, reduciendo la carga administrativa que actualmente recae sobre las autoridades locales de Ceuta.
Esta solicitud se enmarca en un contexto de presión política tanto a nivel nacional como europeo. Mientras el Gobierno español busca respuestas operativas, partidos de la oposición han cuestionado la capacidad del Estado para gestionar la crisis migratoria sin apoyo externo, y la Comisión Europea evalúa la disponibilidad de recursos de Frontex y Europol para atender la petición española.
La oferta de asistencia de Frontex y Europol al embajador español, que se hizo pública antes de la carta de Grande‑Marlaska, subraya la disposición de las instituciones europeas a colaborar en la gestión de la crisis migratoria. La EUA, por su parte, ha sido citada como un recurso clave para la tramitación de los expedientes de asilo, lo que facilitaría la integración de los procedimientos nacionales con los estándares comunitarios.
Fuente: El Confidencial







